Subo la persiana. Llueve. Y si no hubiera subido la persiana, también lo sabría, porque cuando llueve el alcalde de mi pueblo nos avisa por twitter:

Por cierto, tanto criticar Albiol con el "Limpiando Badalona", pues mire, lo está haciendo. El último día que mandaban los socialistas, en la ciudad llovió barro. En cambio hoy ya cae agua clara y cristalina. ¿Qué, alguna cosa a decir sobre lo de no cumplir promesas? ¡Hoooooombre!

Cuando llueve pasa como con aquello de estar embarazada. O lo estás o no lo estás. Es imposible estarlo un poquito. Y también pasa con la cifra de muertos por el coronavirus. Y volvemos a un clásico de estas crónicas porque sesenta y tres días después, sigue siendo imposible saber la cifra real de personas difuntas. En España y en el mundo. Siguen contándolos con los criterios que les da la gana cuando, vuelvo a repetir por enésima vez, sería tan sencillo como aplicar el método Marc Castells, alcalde de Igualada: ¿Cuántos muertos han habido de media los últimos cinco años por estas fechas? X. ¿Cuántos ha habido este año? X+Y. Pues Y es la cifra exacta de muertos por coronavirus y no la cosa trilera esta del "no, es que nosotros sólo contamos los que han muerto en los hospitales, estaban diagnosticados y habían hecho la vertical puente", "pues nosotros contamos estos y también los que mueren en una residencia, pero no en casa", "ah, pues nosotros contamos estos y los que ha muerto de camino a un sociosanitario los días que empiezan por M y acaban por S". Bastante ya de manipular y de mentir con las cifras, hombre, que ya está bien. Que es una puta vergüenza que ya cansa por burda y patética. ¿Qué pretenden conseguir? Un poquito de respeto para los muertos, para sus familias que no han podido ni enterrarlos con un mínimo de humanidad y para la inteligencia de los que, de momento, todavía estamos vivos.

Y lo digo porque hoy hemos vuelto a la broma de los números nada coincidentes. ¿Ha sido a propósito o un error? Es que me da igual, pero cuando hay estas inmensas cagadas tiendes a pensar mal. Aquí, oficialmente, ha habido ya 27.321 personas muertas, por lo tanto cuando sales a dar cifras, hace falta un mínimo de rigor y de ganas de hacer el trabajo bien hecho. No pueden aparecer de repente 80 muertos de no se sabe donde. Es intolerable y una vergüenza. Fernando Simón nos ha dicho que había habido un repunte "por culpa de los 131 muertos habidos ayer en Catalunya". Y la cifra que pasó la Generalitat ayer fue de 52 decesos. ¿De dónde salen estos 79 que no son? Y que conste, la culpa no es de Simón, que bastante trabajo tiene ya como para ir sumando él las cifras, sino de quien le elabora papeles mojados. Aprendan a sumar, hostia, que no es tan difícil.

Y hablando de cifras, vuelvo al estudio que citaba ayer sobre la cifra de españoles que ya han pasado el coronavirus. Lo siento mucho, pero me cuesta mucho creer que nos hayamos infectado sólo el 5%. Pero yo hablo desde la ignorancia cuñada más total, no como el señor Albert Bosch, catedrático del departamento de Microbiología de la Facultad de Biología de la UB, presidente de la Sociedad Española de Virología y, básicamente, un señor que hace 40 años estudia los virus, aquí y en el Albert Einstein College of Medicine de Nueva York o en las universidades de Carolina del Norte y Arizona.

Pues bien, el señor Bosch ha estado hoy en Can Basté (RAC1) explicando el estudio que está haciendo sobre la presencia del virus en las aguas residuales. Resulta que todo el mundo que lo sufre lo acaba excretando. Sea asintomático, tenga síntomas leves, graves o lo conozca de vista. Por lo tanto, es posible saber la cantidad de virus presente en la población mirando las aguas que van abajo cuando tiramos de la cadena. ¿Mucho virus en las aguas sucias? ¡Ojo que estamos muy contaminados! ¿Poco virus? La cosa va a la baja. Ah, por cierto, ya ha avisado que el virus muere en las depuradoras pero también por la acción de las bacterias que hay en el resto de las aguas residuales. Por lo tanto, el virus no va a parar al mar.

¿Y qué ha dicho sobre el estudio serológico ya citado, de una manera discreta, elegante y sin querer abrir ninguna polémica? Que sus cifras no acaban de cuadrar con las del estudio. Que en las aguas residuales hay más presencia de virus que lo que tendría que haber si sólo hubiera afectado a un 5% de la población. Insisto, yo soy un ignorante pero conozco de primera mano el caso de una persona de menos de 30 años, con síntomas evidentes de haber sufrido la enfermedad, que la PCR le salió positiva y que el serológico dio que no tiene anticuerpos, o sea, que no ha pasado la enfermedad. Y ahí lo dejo.

Esto ha estado durando el día, porque por la noche es hora del esperpento, de la charlotada, del Bombero Torero, de Arévalo explicando chistes en gangosos y mariquitas. En definitiva, la hora de la ya tradicional mani ultra que hacen en la Zona Nacional de Madrid. Un autollamado "Movimiento Barrio de Salamanca" reúne en la calle, y sin ninguna distancia de seguridad, poco más de un centenar de personas (y unos 300 fachalecos) para denunciar "el gobierno dictatorial de Pedro Sánchez", con el apoyo en la red de grandes artistas.

Resumir lo que allí sucede es muy fácil. Lo explica todo la imagen de un ciudadano que ayer participaba en la cacerolada de protesta golpenado una señal de tráfico con un palo de golf. ¡SEN-SA-CI-O-NAL! ¡ME-MO-RA-BLE!

Por cierto, como habrá visto, van a las mejores escuelas pero graban en vertical. Terrible. Hoy el corresponsal del ELNACIONAL en la capital, Nicolas Tomás, ha ido a ver qué y, de entre los vídeos que ha grabado, el de una manifestante que por lo que dice es maestra (madredediosbendito), y que dice que cuando llegue la vacuna ni se la piensa poner ella ni se la piensa poner a sus hijos. En nombre de su libertad:

Ay, que atrevida es la ignorancia y que mal enseñan en las escuelas y en las familias el concepto de la libertad. Y así nos va. Viendo y oyendo esto, es como cuando en las películas y en las series de juicios acaban el interrogatorio y el fiscal o el abogado dice: "No hay más preguntas, señoría". Y yo añado: "¿Paqué?".