Subo la persiana. Sigue lloviendo. En condiciones normales, aquellas a las cuales no sabemos si volveremos y si volvemos no sabemos ni como ni cuando, ahora estaríamos haciéndole a los meteos sin descanso la pregunta más clásica de estas fechas: "¿Qué, qué el día de Sant Jordi? Lloverá o no?. En cambio ahora las estrellas mediáticas son los epidemiólogos, los elaboradores de modelos matemáticos y los que analizan datos para hacer las diferentes curvas y a los meteos no les hacemos ni caso.
Y, como buenos catalanes que somos, hemos decidido hacer un Sant Jordi alternativamente confinado. Pero al final no habrá uno, no, sino 34. Porque los unos no están de acuerdo en que se haga A, a los otros no les gusta que se haga B y los de más allá están en contra de organizar C. Y así hasta la Z. Y porque no hay más letras. Y al final, una vez más, conseguimos aquello tan nuestro consistente en que ni Dios sabe que cnarices se organiza exactamente, porque se organiza de todo, y no sabemos si podemos o no comprar un libro a través de la red, si tenemos que apadrinar una librería de proximidad o hemos hacer una tortillita de un huevo a nuestro autor favorito y enviarsela por wetransfer.
Y, mientras, hemos tenido que recuperar la mantita y la chimenea para estar calentitos mientras seguimos viendo cosas que nunca habríamos imaginado que veríamos. Y que nunca habíamos visto nosotros ni nadie porque nunca habían sucedido. Sólo hoy han suspendido el Oktoberfest y los Sanfermines. ¡Pam! Pero como algunos todavía no han entendido nada, dicen que quizás hacen los encierros en septiembre. Sí, a puerta cerrada y corriendo los toros solos con mascarilla, guantes y distancia de seguridad. Y haciendo muuuuuu en la cara interna del codo de la pata derecha de delante. Sí, sí.
Pero es que hoy también hemos visto como en los EE.UU. el barril de petróleo está a precio negativo. El poco consumo ha hecho aumentar las reservas al máximo, las petroleras siguen produciendo porque no pueden parar de hacerlo y resulta que ya no saben dónde guardar tanto de crudo que no se gasta. Total, que en algunos momentos los inversores no sólo no han pagado para comprar un barril de petróleo (donde, por cierto, caben unos 159 litros) sino que han cobrado... ¡¡¡hasta 37,63 dólares!!! Y también hoy vemos la ultraderecha defendiendo el golpismo, ninguna novedad, pero como manera para combatir el golpe de estado que dicen ellos que está haciendo Pedro Sánchez junto con un general de la Guardia Civil bocazas y los "rojosw-separatistas-masones-enanos-comunistas-que comen quinoa. Y como eso del confinamiento es propio de las dictaduras, los ultras van y se convierten en los grandes defensores de la libertad de expresión y de la libertad en general que, según ellos, está coartada. ¡SEN-SA-CI-O-NAL!
Por cierto, hay novedades en el tema del general bocazas que va por el mundo diciendo que la Guardia Civil se esfuerza para "minimizar" las fake news contra la gestión del Gobierno por el coronavirus. Esta mañana la ministra Celaá ha dicho en una entrevista en TVE: "No podemos aceptar que existan mensajes falsos que afecten a la integridad de las instituciones públicas". ¿Ya, pero eso quien lo decide? Es decir, ¿quién tiene la verdad absoluta para decidir que un cierto mensaje es falso o no y, por lo tanto, hay que retirarlo de la circulación? ¿Carles Puigdemont, Oriol Junqueras y el resto de consellers son unos golpistas, tal como han afirmado un montón de políticos, algunos de los cuales se sientan en la mesa del consejo de ministros, y se ha publicado en un montón de medios de comunicación porque unos periodistas lo han escrito? ¿Los jordis son unos violentos sediciosos? ¿La secretaria del juzgado 13 fue una pobre víctima de la turba violenta que quería agredirla y por eso tuvo que saltar por los terrados del Eixample barcelonés? ¿Qué es la verdad y la integridad y de qué instituciones públicas estamos hablando?. Porque el Govern de la Generalitat tengo entendido que lo es, ¿no?
Y después tenemos el festival este de la salida de los niños a la calle para que les toque un poquito el aire después de seis semanas encerrados en casa. El ejemplo definitivo para demostrar que estamos en manos de insensatos que viven en otro planeta y que cuando, de vez en cuando, visitan la Tierra aprovechan para improvisar (Insensato: persona que actúa sin juicio). Y como ahora todo el mundo cocina y hace pan en casa, aquí tiene la receta de cómo es imposible hacer peor las cosas. Apunte:
1/ Se filtra que, después de tantos días encerrados, el Gobierno "estudia" que los menores de 12 añis puedan pasear acompañados de uno mayor de edad.
2/ Aparece una noticia diciendo que el Gobierno tiene un informe de unos expertos donde se dice que sí, que los niños podrán salir a pasear.
3/ El Govern de la Generalitat aparece con su propia propuesta donde plantea incluso franjas horarias para la salida... y aquí me paro un momento. Porque llegados a este punto, la gente que ha oído todas estas noticias ya da por hecho que los menores de 18 años podrán salir a caminar por la playa o por la montaña con un familiar. Pero seguimos...
4/ Como el Govern de la Generalitat no puede aplicar su propuesta porque no tiene competencias, la propuesta queda en nada.
5/ El Gobierno filtra que aprobará en consejo de ministros los paseos de los menores de 12 años.
6/ Los niños tendrán que salir a la calle con mascarilla, pero como no hay mascarillas para niños, no hace falta que la lleven, pero cuando haya, las tendrán que llevar. ¡DIOSBENDITO!
7/ El Gobierno acaba aprobado finalmente que nada de los menores de 12 años sino que sean los menores de 14 los que puedan acompañar un mayor de edad al súper o a la farmacia. ¡Cojonudo! ¡Justamente lugares cerrados donde hay población de riesgo! ¿Pero quién asesora a esta gente y en qué estado se toman las decisiones?
8/ ¿Y, què sucede con los menores de 14 a 18? No, es que se ve que nadie lo sabía, pero estos ya podían salir a tirar la basura porque lo publicaron un día en el BOE sin avisar.
Y 9/ Como las críticas a la decisión tomada a la una del mediodía son un no parar porque no tienen ningún sentido ni ninguna lógica, a las 8 de la noche rectifican, pero sin decir que rectifican. Y ahora resulta que sí, que los menores de 14 pueden salir a pasear. Bien, a pasear o a hacer cola con el coche familiar para ir a poner una gasolina que está a menos de un euro el litro. Lástima que será una gasolina que servirá para ir a ningún sitio.
Como ve, la lista de cosas que nunca habríamos imaginado y que nunca habían sucedido no tiene final. Un despropósito infinito donde los muñecos que lo protagonizan somos nosotros. Por suerte existen las pantallitas, gracias a las cuales pararemos igual de locos, pero a los menos estaremos distraídos. Porque, mire que es triste parar loco y, encima, estar aburrido, ¿verdad? Y gracias a eso, delante de una buena chimenea podremos superar el fresquito y la lluvia que no para. Aunque no la tengamos físicamente (la chimenea). Y durante dos horas, ampliables sólo con un clic. Ah, y no hace humo ni hay que cargar la leña:
