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La Honda CB750 Hornet suma una ayuda que cambia la rutina, no la moto entera. Su sistema E-Clutch gestiona el embrague de forma automática al arrancar, parar y cambiar de marcha. La mano izquierda queda libre, pero el pie sigue seleccionando las seis velocidades. Así, Honda elimina una tarea sin quitarle al motorista el control.

En ciudad, el sistema evita coordinar maneta, acelerador y cambio en cada semáforo. También reduce el riesgo de que el motor se cale al salir. Cuando toca cambiar, el piloto mueve la palanca y el E-Clutch gestiona el embrague con rapidez y suavidad. Menos trabajo para la mano, más atención al tráfico.

Honda CB750 Hornet

Una clásica de Honda que sigue sumando adeptos

Eso no convierte a la Hornet en una automática. El cambio sigue siendo manual y quien quiera puede accionar la maneta del embrague en cualquier momento. El sistema deja de intervenir mientras el piloto la usa. También se puede desconectar desde la pantalla.

La CB750 conserva el tacto de una moto de marchas, pero facilita las maniobras lentas, los arranques y las paradas. En una carretera con curvas, el piloto sigue escogiendo cuándo subir o bajar de marcha. El embrague deja de ser un quebradero de cabeza en los atascos.

Honda CB750 Hornet

91 CV de potencia

La Hornet monta un motor bicilíndrico en paralelo de 755 cc. Desarrolla 91,8 CV y 75 Nm, con acelerador electrónico y cuatro modos: Sport, Standard, Rain y User. El conjunto pesa 196 kilos en orden de marcha. Honda anuncia un consumo de 4,3 litros cada 100 kilómetros y una velocidad máxima de 205 km/h.

El equipamiento añade pantalla TFT de cinco pulgadas, conectividad RoadSync, iluminación LED y toma USB-C. La altura del asiento se queda en 795 milímetros. El E-Clutch suma apenas dos kilos frente a una configuración convencional, según Honda. En España, la marca anuncia la CB750 Hornet E-Clutch desde 8.350 euros.