Uri Vyce, fundador de Habitación.com, acudió a una reunión con un fondo inmobiliario de Madrid sin saber qué querían proponerle. Según contó en el episodio 68 del pódcast Nice to Fit You, los responsables lo recibieron con una confesión: habían copiado su negocio. La sorpresa llegó después. Tenían habitaciones para vender, pero no conseguían encontrar compradores y necesitaban resolver dificultades que él ya había afrontado.
El empresario relató que lo citaron para hablar de su plataforma y lo sentaron en una gran sala. Allí reconocieron que les había gustado el proyecto y que habían intentado reproducirlo. Uri no identificó al fondo durante ese pasaje de la conversación. Su relato situaba el problema en lo que venía después de preparar el producto: lograr que alguien confiara lo suficiente como para comprar y disponer de financiación para hacerlo.
Comprar una parte del piso para vivir en una habitación
La actividad de Habitación.com consiste en comercializar participaciones de viviendas compartidas asociadas al uso de habitaciones. La empresa presenta esta fórmula como una alternativa para quienes no pueden adquirir un piso completo. Según explica en su web, el proceso incluye consultar la documentación, reservar y formalizar la compraventa ante notario. También ofrece servicios de gestión relacionados con el inmueble, de manera que su actividad continúa después de cerrar la operación.

La distinción entre comprar una habitación y adquirir una parte de la vivienda es importante. Y es que se compra una cuota indivisa del inmueble. Un acuerdo entre copropietarios organiza cuestiones como el uso de los espacios comunes y las condiciones de salida. Por tanto, la operación incorpora compromisos de convivencia y decisiones compartidas que no existen cuando se compra una vivienda entera.
El fondo tenía producto, pero no conseguía venderlo
Según la versión de Uri, sus interlocutores admitieron dificultades para generar confianza entre los compradores y para desarrollar la financiación. También le trasladaron problemas con los anuncios en Idealista. El empresario utilizó aquella reunión para explicar que copiar el aspecto de las habitaciones era relativamente sencillo, mientras que organizar la gestión, la parte contractual y el acceso a clientes constituía el trabajo menos visible de su proyecto.
La anécdota muestra la distancia entre reproducir un producto y conseguir que funcione como negocio. Disponer de inmuebles preparados no garantiza que el comprador acepte las condiciones o encuentre cómo pagar. En una vivienda compartida, además, la decisión afecta a la convivencia y a la posibilidad de marcharse después. El aspecto de la habitación puede atraer una visita; las preguntas que vienen a continuación determinan si esa visita termina en una compra.