Hay un concepto de la política española que resulta sorprendente: la izquierda del PSOE. Naturalmente, hace referencia a todos los partidos progresistas ideológicamente situados más a la izquierda del PSOE. Pero no deja de ser sorprendente que algunas de estas formaciones acepten y fomenten una denominación o un espacio que los califica en relación con un tercero, como si por sí mismos fueran incapaces de perfilarse de forma adecuada ante los electores. Que lo hagan artefactos más o menos volátiles como Podemos o el Frente Amplio me parece previsible, pero me sorprende que formaciones con más profundidad y trayectoria compren este marco mental. Incluso Arnaldo Otegi, una de las mentes políticas más lúcidas del Estado, ha afirmado que "EH Bildu es la izquierda a la izquierda del PSOE". Puedo entender la carga electoral de la idea, pero la política debería ser algo más importante que un buen eslogan. ERC ha escapado, por poco y dejando algunos pelos en la gatera, de esta trampa. Para un catalán, y más aún para un catalán independentista, ERC no es ni debe ser la izquierda de ningún partido español. Hubo un tiempo en el que ERC se definía como la izquierda nacional, y eso es exactamente lo que debe ser. Porque el principal adversario de los republicanos debe ser el PSC, que es el partido que le disputa la preeminencia de la izquierda catalana. ¿Cómo te vas a enfrentar a los socialistas si vas diciendo que eres la izquierda de los socialistas?

Sea como fuere, la izquierda del PSOE será el factor que impedirá que Pedro Sánchez revalide un nuevo mandato en la Moncloa. El Frente Amplio, el nuevo nombre elegido para definir un espacio que es más pequeño que el que tenían en las elecciones de 2023, será el gran derrotado de la noche del 29N. Esto ya lo podemos afirmar ahora. Solo habrá que calibrar, a cargo de un grupo de espeleólogos de la política, la profundidad del cráter electoral. No he visto un arranque de campaña tan malo como el que ha hecho el Frente Amplio, con un contenido tan pobre y con un populismo tan barato. Además, lo llevan escrito en la cara; Ada Colau habla sin convicción y tiene la mirada del cordero consciente de ir camino del matadero. Supongo que necesita un sueldo, tal como admitió cuando dijo que no podía pagar el alquiler. El otro sujeto político de la izquierda del PSOE es Podemos, y aún le vaticino un resultado más subterráneo que al Frente Amplio. Ver a su candidata a la presidencia del gobierno de España diciendo que hoy en día los hombres no saben "comer coño" es una frivolidad que no hace gracia ni cuando las cosas van bien. Quizás a su entorno personal le haya parecido divertidísimo, pero no conozco a nadie a quien el comentario le haya generado la menor simpatía; al contrario, ha generado una enorme vergüenza ajena. Entre unos y otros, como decía, harán imposible que Pedro Sánchez vuelva a ser presidente del gobierno de España. No se puede negar que el candidato socialista lo está dando todo en este tramo final de legislatura y de campaña. De hecho, lo ha dado todo desde antes de llegar a la presidencia del gobierno del Estado, en el año 2018.

A fin de cuentas, si quieres que Pedro Sánchez sea presidente para detener a la extrema derecha, tienes que votar a Pedro Sánchez directamente

Hace unas semanas, todavía pensaba que el PSOE podría llegar a ganar las elecciones, aunque no tuviera suficientes apoyos para volver a gobernar. El accidente ferroviario de Urda ha enterrado esta ilusión y les ha hundido la campaña. De todos modos, no sacará un resultado desastroso, ya que concentrará todo el voto de la izquierda. El PSOE fagocitará buena parte del espacio situado a su izquierda. A fin de cuentas, si quieres que Pedro Sánchez sea presidente para detener a la extrema derecha, tienes que votar a Pedro Sánchez directamente. Esto lo aprendimos viendo Barrio Sésamo. Ni siquiera la huelga general del miércoles ayudará en nada al Frente Amplio y Podemos. La llamada de la vicepresidenta Yolanda Díaz a hacer huelga será el canto del cisne de su trayectoria política española. Me parece muy poético que pida hacer huelga "contra los poderosos" cuando el cargo de presidenta de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) al que aspira podría tener una retribución máxima de 480.000 euros anuales, según Newtral. Un buen sueldo para una persona que milita en el Partido Comunista de España, encuentro.

En cuanto a Catalunya, estoy impaciente por ver los resultados electorales de este espacio. La batalla fratricida entre Gabriel Rufián y Ada Colau por un espacio político similar será épica. Dentro de la batalla campal que es una convocatoria electoral, este choque será particularmente interesante. No creo que me equivoque si digo que ERC le dará un repaso al Frente Amplio de aquí. Del mismo modo, no creo que la coalición con Podemos otorgue a ERC demasiados votos más. El veterano partido republicano se ha encadenado cuatro años a un partido que es posible que no obtenga ningún diputado en Madrid. También será interesante ver las consecuencias de los malos resultados del Frente Amplio y de Podemos en las elecciones municipales del próximo año. Vaticino que el PSC acabará de devorar un espacio ya muy debilitado y con liderazgos más quemados que la pipa de un indio, empezando por la ciudad de Barcelona y los grandes municipios metropolitanos. La paradoja de todo ello es que la muerte de la izquierda del PSOE no habrá sido un asesinato, sino un suicidio del que, por supuesto, nunca harán autocrítica.