La guerra en Ucrania continúa. Rusia ha bombardeado más de 100 asentamientos en las últimas 24 horas –más en un día que lo que llevamos de año–, según ha informado a Kyiv, mientras que el comandante en jefe constata que la guerra con Rusia avanza hacia una nueva etapa con combates estáticos y de desgaste, una fase de que podría permitir en Moscú reconstruir su poder militar.
Este bombardeo, el mayor de este año, se produce justo después de que haya informes que constatan que Corea del Norte ha suministrado proyectiles de artillería para dos meses. Los rusos han disparado millones de proyectiles contra ciudades, pueblos, municipios desde que la invasión a gran escala empezó en febrero del 2022. Eso ha provocado que ciudades enteras hayan quedado reducidas a centros. "Durante las últimas 24 horas, el enemigo bombardeó 118 asentamientos en 10 regiones", ha escrito a las redes sociales Igor Klymenko, ministro del Interior de Ucrania. "Este es el número mayor de ciudades y pueblos que han sido atacados desde principios de año".
Ucrania también ha informado de un ataque ruso a una refinería de petróleo en Kremenchuk, una ciudad industrial central. No ha habido víctimas, pero casi 100 bomberos necesitaron unas cuantas horas por apagar el incendio resultante, ha destacado Klymenko. El bombardeo nocturno en la región nordoriental de Járkov ha matado a una persona y otra murió en la región del sur de Jersón, han confirmado los funcionarios locales.
El miedo de Ucrania: Rusia podría intensificar los ataques
El gobierno de Ucrania y Occidente temen que Rusia intensifique sus ataques contra la infraestructura energética de Ucrania antes de la llegada del frío del invierno, como ya hizo el año pasado.
Citando información de inteligencia, un legislador de Corea del Sur habría dicho que Corea del Norte ha proporcionado armas en Rusia, concretamente más de un millón de proyectiles de artillería que tanto necesitaba a cambio de tecnologías rusas avanzadas que fortalecieron al ejército con armas nucleares de Kim. En un artículo para el The Economist publicado el miércoles, el general Valerii Zaluzhnyi ha dicho que su ejército necesitaba nuevas capacidades militares clave e innovación tecnológica para salir de la nueva fase de la guerra.
Estados Unidos, Corea del Sur y Japón emitieron una declaración conjunta el 26 de octubre donde condenaron enérgicamente a lo que describieron como suministro de armas de Corea del Norte a Rusia, diciendo que estos envíos aumentarían drásticamente el coste humano de la agresión rusa en Ucrania.
La Casa Blanca había dicho anteriormente que Corea del Norte entregó más de 1.000 contenedores de equipo militar y municiones en Rusia. La Casa Blanca publicó imágenes que, según dijo, mostraban que los contenedores fueron cargados en un barco con bandera rusa antes de ser trasladados en tren al suroeste de Rusia.
