Los Estados Unidos han decidido reforzar su presencia militar en Oriente Medio con el despliegue del USS Gerald R. Ford, en un nuevo gesto de presión sobre Irán. El barco, considerado el más potente de la armada norteamericana, se encontraba en el Caribe como parte del dispositivo contra el narcotráfico impulsado por Donald Trump, pero será redirigido hacia la región en plena escalada de tensión con Teherán. El mismo presidente ha confirmado el movimiento y ha advertido que el envío responde al escenario abierto por las negociaciones indirectas sobre el programa nuclear iraní, que acaban de reanudarse. En declaraciones desde la Casa Blanca, el republicano ha asegurado que, si no hay acuerdo, la presencia del Gerald R. Ford será “necesaria”. A principios de semana, Trump ya había dejado entrever la posibilidad de enviar un segundo portaaviones si el diálogo con la república islámica fracasa; lo hizo en una entrevista con Axios.
“Si no tenemos un acuerdo, lo necesitaremos [el portaaviones]. Si tenemos un acuerdo, se irá. Se irá muy pronto. Tenemos uno que acaba de llegar [el USS Abraham Lincoln]. Si lo necesitamos, lo haremos servir. Lo tenemos listo, es una fuerza enorme”, ha afirmado. En paralelo a esta advertencia, fuentes norteamericanas citadas por The New York Times y por las cadenas ABC y Fox News apuntan que el Gerald R. Ford zarpará los próximos días con su grupo de escolta para dirigirse hacia el Golfo Pérsico, donde se uniría al grupo de ataque naval que llegó a la zona hace unas semanas.
🇺🇸|•|President Trump on the USS Gerald R. Ford deployment to the Middle East: 'In case we don't make a deal, we'll need it... If we have a deal, we could cut it short, it will be leaving very soon.'
— WashingtonAmerica.Net (@WADailyNews) 13 de febrero de 2026
Leverage in Iran nuclear/ballistic talks amid ongoing tensions. pic.twitter.com/77F87BSJz1
El Gerald R. Ford inició un despliegue excepcional el pasado junio y, tras navegar por el Mediterráneo, fue trasladado al Caribe, donde a mediados de noviembre asumió una misión ligada a la campaña de presión de Washington contra el entonces gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela. En aquel marco, aviones de combate embarcados en el Ford intervinieron en el ataque del 3 de enero en Caracas que acabó con la captura del líder bolivariano y de su esposa, Cilia Flores. Según ha revelado The New York Times, el calendario se ha ido estirando y la tripulación no volvería al puerto de origen, en Virginia, hasta finales de abril o principios de mayo, es decir, semanas más tarde del periodo que tenía programado para hacer allí reparaciones importantes.
El portaaviones más grande jamás construido
El Gerald R. Ford es mucho más que un simple portaaviones. Es el primer ejemplar de una nueva generación de gigantes navales diseñados para proyectar el poder de los Estados Unidos en cualquier rincón del planeta. Lleva el nombre del 38.º presidente estadounidense, Gerald R. Ford, que ocupó la Casa Blanca de manera breve tras la dimisión de Richard Nixon y no logró la reelección. El buque es el emblema de la nueva clase de portaaviones de la Armada estadounidense, que incluye también el John F. Kennedy y el Enterprise, todos ellos con tecnología avanzada y capacidades operativas nunca vistas hasta ahora. Con una capacidad ofensiva y logística descomunal, el portaaviones es hoy el símbolo visible del giro belicista que ha emprendido la administración Trump en su guerra contra el narcotráfico.