Donald Trump ha inaugurado este jueves la primera sesión de su Junta de Paz para Gaza, en medio de un contexto marcado por una escalada militar sin precedentes recientes en Oriente Medio, con el despliegue más amplio de fuerzas norteamericanas en la región desde la invasión de Irak en 2003. El acto impulsado por el líder de la Casa Blanca ha combinado un tono de autoexaltación política con advertencias directas a los líderes de la república islámica, a los cuales ha instado a aceptar un acuerdo sobre su programa nuclear y ha avisado de que, en caso contrario, el conflicto “se desatará”. La sesión inaugural ha evidenciado esta doble línea discursiva: una iniciativa presentada como plataforma diplomática para llevar la paz a Gaza eclipsada por la presión belicista hacia Irán.
La reunión con los países que se han alineado con la iniciativa de Trump para Gaza —con muy poca presencia europea— se ha producido la misma semana en que el republicano ha impulsado un refuerzo notable del dispositivo militar de los Estados Unidos en Oriente Medio como mensaje preventivo en caso de que Teherán se niegue a renunciar a su programa nuclear. La llegada de nuevos buques de guerra, con el portaaviones USS Gerald R. Ford situado cerca de la salida del Mediterráneo, no implica necesariamente que el ataque sea inminente, pero sí que amplía el margen operativo de la Casa Blanca si decide activarlo. Hasta ahora, Trump ha optado por no cruzar este umbral a pesar de haber fijado líneas rojas sobre las ejecuciones masivas de manifestantes, al tiempo que reactivaba conversaciones nucleares que habían quedado congeladas a raíz de la guerra del pasado junio.
10 días de margen
El acto, con aspecto de mitin más que de cumbre diplomática, ha estado repleto de símbolos trumpistas: música a todo volumen de su lista de reproducción habitual y gorras rojas repartidas entre los asistentes. También ha servido para lanzar un ultimátum. Trump ha situado un horizonte inmediato para medir si la vía negociadora con Teherán tiene recorrido y ha asegurado que en 10 días podrá saber si un acuerdo es posible. “Tenemos que conseguir un acuerdo significativo”, ha dicho.
Trump at his "Board of Peace" on Iran: "Now we may have to take it a step further, or we may not. You're gonna be finding over the next probably 10 days." pic.twitter.com/itAUoc2pPH
— Aaron Rupar (@atrupar) 19 de febrero de 2026
10.000 millones de inversión
Mientras amenazaba con la guerra, Trump también ha anunciado nuevos pasos en su fórmula para “pacificar” Gaza, con una inversión de 10.000 millones de dólares por parte de la de los Estados Unidos. Más allá del dinero, sin embargo, el organismo nace diseñado a medida del presidente norteamericano. Una Junta formada básicamente por aliados dispuestos a comprar la iniciativa, mientras él da por hecho que el resto acabará entrando en la órbita. “Algunos se están pasando de listos. No funciona. Conmigo no te puedes pasar de listo. Están jugando un poco, pero todos, todos se están sumando; la mayoría muy rápido”, ha dicho. La gran ausencia, sin embargo, es la más obvia: los palestinos, que se oponen porque nadie les ha invitado a una mesa que discute el futuro del territorio donde viven cerca de dos millones de personas.