Continúa la polémica dialéctica entre Isabel Díaz Ayuso y Claudia Sheinbaum, después de la intervención de la dirigente popular en la Asamblea de Madrid, donde volvió a acusar al gobierno de la presidenta mexicana de haber boicoteado su viaje al país latinoamericano y de haberla puesto en peligro y abandonarla por no garantizar su seguridad, con la connivencia del Gobierno de Pedro Sánchez. Ayuso también puso en duda la identidad de los mexicanos y atizó el choque político al afirmar que el país “no existió hasta la llegada de los españoles”, una frase que ha herido el orgullo nacionalista en México, y ha disparado la indignación y las críticas políticas por la intromisión en la independencia y soberanía histórica del país, rechazando el tono imperialista de las declaraciones de la presidenta madrileña. Sheinbaum, sin embargo, prefirió responder con ironía e invitó a Ayuso a “pasar más tiempo de vacaciones” en México. “Que conozca nuestra cultura, que pase más tiempo de vacaciones en México. Creo que aprendería mucho sobre la grandeza cultural del país”, afirmó Sheinbaum durante la habitual rueda de prensa diaria. “Tanto que odia a México, al gobierno de México, pero pasó diez días de vacaciones aquí. Que venga más, que pase más tiempo de vacaciones. Somos un país extraordinario”, ironizó la presidenta. 

La presidenta mexicana señaló que a Ayuso “le ha ido bastante mal” su viaje a México por “intentar humillar a los mexicanos” y porque “no ha podido explicar sus días de vacaciones”, después de que la presidenta madrileña suspendiera su agenda al quinto día de viaje después de la polémica con el grupo hotelero Xcaret, anfitriones de los Premios Latino, que pidieron que se le retirara la invitación a la presidenta madrileña por sus declaraciones y la gira política que estaba realizando, que levantó polvareda en el país. Ayuso asistió al homenaje a Hernán Cortés y a Isabel la Católica, figuras clave en la conquista de América que la presidenta madrileña reivindicó y defendió durante su estancia en México, poniendo sal en la herida que reabrieron los enfrentamientos que, por culpa de la conquista, han mantenido los gobiernos mexicanos y españoles desde 2019. 

La presidenta mexicana remarcó que el debate sobre la interpretación histórica de la etapa colonial corresponde a Madrid, de donde surgieron las declaraciones, y no a México. Sheinbaum también reivindicó que las raíces del país se encuentran en la grandeza cultural de las civilizaciones prehispánicas, y no en la llegada de Hernán Cortés.  En este sentido, la presidenta mexicana cree que la visita de Ayuso ha ayudado a reabrir el debate sobre el pasado colonial de España  en México. “¡Ayudó mucho que viniera, porque abrió el debate y nos permitió hablar de Hernán Cortés, de lo que significó la conquista o la invasión de los pueblos, así como de la grandeza cultural de México y de la dignidad del pueblo mexicano!”, afirmó. 

En México no tienen ninguna duda de que Ayuso viajó al país en un gesto calculado para generar ruido y para dinamitar los esfuerzos diplomáticos entre España y México para cerrar los enfrentamientos abiertos después de la carta enviada al rey Felipe VI por el expresidente Andrés Manuel López Obrador en 2019, en la que se le exigía que pidiera disculpas por los agravios recibidos durante la conquista de América. En la reciente visita que hizo Claudia Sheinbaum a Barcelona para participar en la Reunión En Defensa de la Democracia, la presidenta mantuvo encuentros con Pedro Sánchez para normalizar las relaciones. Pero el viaje a México de Ayuso ha vuelto a reabrir el debate en el país latinoamericano. Los enfrentamientos dialécticos se producen con un claro trasfondo político entre la presidenta de derechas del PP y la presidenta del partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), el partido de izquierdas fundado por Manuel López Obrador, a quienes Ayuso considera comunistas.