La Audiencia Nacional ha anunciado el “visto para sentencia” del juicio a la familia Pujol Ferrusola por la herencia en Andorra y nueve empresarios este jueves, después de 38 sesiones, que se inició el pasado noviembre. Ninguno de los diecisiete acusados ha ejercido su derecho a la última palabra. En esta última sesión, los abogados de los últimos siete empresarios imputados han pedido su absolución con duras críticas al fiscal Anticorrupción y a los dos abogados del Estado por mantener las peticiones de condena por los delitos de blanqueo de capitales y de falsedad documental, “a pesar de que nada se ha probado en el juicio” ni han detallado nada que puedan aplicar “el derecho de refutación, es decir, derecho y de defensa”. Los penalistas han negado que los acusados “sean empresarios afines a Convergència”, como sostiene la Fiscalía, o que hayan pagado “favores inconfesables”, como mantiene el abogado del Estado.
Amigos de los Pujol
Los abogados defensores han insistido en que los negocios de los empresarios con Jordi Pujol Ferrusola fueron “reales”; la mayoría fueron pagos por su trabajo de intermediario. “La policía de la UDEF persiguió a los Pujol”, ha denunciado Carles Monguilod, defensor de Gustavo Buesa, añadiendo que “rechaza la afirmación España nos roba, pero, que en esta causa ha oído el 'A por ellos'", contra los acusados.
La policía y las acusaciones “convirtieron en delictivo ser amigo de Jordi Pujol Ferrusola”, ha añadido Òscar Morales, defensor de Luis Delso, expresidente del Grupo Isolux, del cual ha dicho: “Es un soriano amigo con un nacionalista catalán desde hace 34 años”.
En este sentido, Diego Artacho, defensor de Carles Sumarroca Claverol, de Emte, ha ido más allá y ha afirmado que este juicio es “ad familiam”, y no solo contra la familia Pujol, sino también de la familia Sumarroca, “que eran amigas y de Catalunya”. Artacho ha añadido que el padre, Carles Sumarroca Coixet, cuando fue imputado por esta causa y después exculpado, ante el juez aclaró —a preguntas suyas— que ya era un empresario de renombre, con la empresa familiar creada en 1961, antes de ser fundador de Convergència con Jordi Pujol Soley. Y que quien le concedió la Creu de Sant Jordi fue el president José Montilla (PSC).