Los servicios de inteligencia de Estados Unidos creen que Irán podría llegar a recuperar su principal depósito de uranio altamente enriquecido a pesar de los bombardeos estadounidenses contra instalaciones nucleares el año pasado. El material se encuentra enterrado bajo el complejo nuclear de Isfahán, pero los informes apuntan a que aún podría haber una manera de acceder a él. Según funcionarios estadounidenses citados por el The New York Times, el material podría ser accesible a través de un punto de entrada muy estrecho. El uranio está almacenado en forma de gas dentro de contenedores, y no está claro cuánto tiempo tardaría Irán en retirarlo o trasladarlo.

Este depósito es especialmente sensible porque podría convertirse en una pieza clave si el régimen iraní decidiera avanzar hacia la fabricación de un arma nuclear. Actualmente, Irán dispone de unos 440 kg de uranio enriquecido al 60 %, mientras que para fabricar una bomba sería necesario llegar aproximadamente al 90 %. Sin embargo, Washington asegura que mantiene una vigilancia constante sobre la instalación nuclear de Isfahán. Las agencias de espionaje confían en que podrían detectar y reaccionar ante cualquier intento de mover el material.

El envío de tropas terrestres

El debate sobre qué hacer con este depósito de uranio se ha convertido en una cuestión clave para la administración del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, especialmente en el contexto de los ataques recientes contra Irán. Este sábado, preguntado por periodistas a bordo del Air Force One sobre la posibilidad de enviar fuerzas terrestres para asegurar este material nuclear, Trump respondió: “Ahora mismo solo los estamos diezmando, pero no lo hemos hecho”. Y añadió: “Pero es algo que podríamos hacer más tarde. No lo haríamos ahora”.

Una operación de este tipo, probablemente con mandos de operaciones especiales, se considera muy arriesgada y, con alta probabilidad, causaría bajas en las filas estadounidenses, que se sumarían a los ya seis soldados muertos desde el inicio de la guerra con Irán el sábado pasado. Según fuentes norteamericanas citadas por el The New York Times, antes habría que continuar durante días la campaña aérea para debilitar aún más las defensas iraníes.

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, también aseguró que una de las razones para atacar Irán es que el país había trasladado sus programas nucleares y de misiles a instalaciones tan profundas bajo tierra que serían “inmunes a cualquier agresión”.

Después de los bombardeos del año pasado, imágenes de satélite han detectado movimientos de tierra y trabajos de excavación alrededor del complejo de Isfahán. Según fuentes citadas por el The New York Times, equipos iraníes habrían retirado tierra de las entradas de los túneles y restos provocados por los impactos de los misiles. Estas imágenes sugieren que el régimen podría estar intentando recuperar el acceso a las instalaciones subterráneas o protegerlas ante posibles nuevos ataques.