Cada vez más jubilados están recurriendo a una fórmula poco conocida para mejorar sus ingresos, como lo es la nuda propiedad. La realidad es que no se trata de vender la casa sin más, sino de una operación jurídica que permite obtener liquidez sin perder el derecho a vivir en ella.

Y es que este modelo separa dos conceptos clave de la propiedad: por un lado, la nuda propiedad y, por otro, el usufructo. El jubilado vende la primera, pero conserva el segundo.

Cómo funciona la nuda propiedad

La realidad es que, al vender la nuda propiedad, el propietario recibe una cantidad de dinero, generalmente inferior al valor de mercado total, a cambio de ceder la titularidad del inmueble a un comprador.

Un jubilado en una cafetería.  Jeff Sheldon / Unsplash
Un jubilado en una cafetería. Jeff Sheldon / Unsplash

De este modo, el vendedor mantiene el usufructo vitalicio, lo que le permite seguir viviendo en la casa hasta su fallecimiento o durante el tiempo acordado deseado por él. Para el comprador, la operación es una inversión a largo plazo, ya que adquiere el inmueble, pero no puede usarlo hasta que finalice ese usufructo.

Por qué cada vez más jubilados la utilizan

La realidad es que esta opción está ganando popularidad porque permite complementar la pensión sin necesidad de abandonar la vivienda. Es especialmente útil para personas con patrimonio inmobiliario pero con ingresos mensuales ajustados. De esta forma, el dinero obtenido puede destinarse a mejorar la calidad de vida, cubrir gastos médicos o simplemente tener mayor tranquilidad económica. Además, evita tener que recurrir a préstamos o productos financieros más complejos. Es una operación directa, aunque requiere asesoramiento legal para garantizar que se hace correctamente.

Otro factor importante es el envejecimiento de la población y el aumento del valor de la vivienda, que convierten este tipo de soluciones en una alternativa cada vez más atractiva. En definitiva, la nuda propiedad se está consolidando como una herramienta para transformar patrimonio en liquidez sin perder el hogar. No es una solución para todos, pero sí una opción real para muchos jubilados que buscan mejorar sus ingresos sin cambiar de vida.