El nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, ha hecho este jueves su primer discurso dirigido a la nación después de ser elegido en lugar de su padre, eliminado por los Estados Unidos. Jamenei ha enviado un mensaje beligerante en el que ha anunciado que el estrecho de Ormuz debe permanecer cerrado. Esto supone un grave problema para el comercio internacional y previsiblemente supongo una escalada en el conflicto que ya implica a varios países. El nuevo líder de Irán fue explícito y dijo que el estrecho "debe permanecer cerrado". Su discurso ha sido leído por una presentadora en la televisión estatal.
Ormuz es hoy por hoy uno de los principales escenarios de la guerra en Oriente Medio. Además, Irán ha cumplido sus amenazas sobre los barcos que circulan por él. En las últimas horas ha atacado a unas seis embarcaciones. Jamenei es consciente de que interrumpiendo el tráfico en este estrecho sus adversarios salen aún más damnificados. "Es un instrumento para presionar al enemigo", admitió el nuevo líder religioso del régimen. Además, lejos de llamar a desinflamar el conflicto, la máxima autoridad iraní se ha comprometido a "vengar la sangre de los mártires" y celebra la ofensiva de las fuerzas armadas del régimen contra Estados Unidos e Israel. Jamenei también se ha comprometido a compensar económicamente a las víctimas de los ataques.
Buenas relaciones con los vecinos
En el discurso dice también que quiere mantener buenas relaciones con los países vecinos y les pide cerrar las bases de Estados Unidos, que son el objetivo de Irán. El ayatolá, que no apareció en cámara, resultó herido el 28 de febrero en el marco del ataque que mató a seis miembros de su familia, incluido su padre. De hecho, algunos medios británicos como The Sun han citado fuentes que aseguran que Jamenei "está en coma", incluso que "le han cortado una o las dos piernas". La mujer de Mojtaba, Zahra, y un hijo adolescente, Mohamed Bagher, también fallecieron en el ataque.
En los últimos días, el estrecho de Ormuz ya ha generado controversia. El presidente francés Emmanuel Macron anunció una operación defensiva para abrir de forma progresiva el estrecho, pero en las últimas horas reconoció que no se cumplen las condiciones para ejecutar una misión militar. Estados Unidos también había anunciado su intención de escoltar barcos para evitar que fueran atacados.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ya había advertido también de que el nuevo líder supremo de Irán no le gusta y aventuró que probablemente tampoco durará mucho, sugiriendo que la Casa Blanca también está dispuesta a eliminarlo del mapa. Trump, que últimamente ha declarado que la guerra terminará cuando él lo decida, no ha reaccionado todavía a las primeras palabras del líder de Irán.
