Irán cumple las amenazas sobre los barcos del estrecho de Ormuz y del golfo Pérsico, después de haber atacado al menos seis en las últimas horas. En medio del intento del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de hacer ver que la guerra ya ha terminado, Teherán rechazó tal idea y amenazó con bloquear el petróleo de Ormuz. Dicho y hecho: este miércoles supimos que tres barcos fueron atacados en el estrecho, una vía clave para el transporte energético —por allí suele pasar el 20% del petróleo y del gas natural licuado de todo el mundo—; y este jueves han sido atacados dos petroleros en aguas de Irak, además de otro barco cerca de Emiratos Árabes Unidos (EAU). El resultado es claro: el barril de Brent roza los 100 dólares, a pesar de que la Asociación Internacional de Energía (AIE) ha aprobado la liberación de 400 millones de barriles de petróleo.

Fue la Agencia de Operaciones Comerciales Marítimas del Reino Unido (UKMTO, en inglés) quien este miércoles informó que tres barcos fueron impactados por proyectiles muy cerca del estrecho de Ormuz. Primero, notificó que el capitán de un portacontenedores alertó que la embarcación había sufrido daños por parte de un proyectil "sin identificar" a 46 kilómetros al noroeste de Ras al-Jaima, en la costa de EAU, dentro del golfo Pérsico. Después, otro barco de carga fue impactado a poco más de 20 kilómetros al norte de Omán, en el mismo estrecho, y sufrió un incendio —la tripulación tuvo que abandonarlo—. Finalmente, un tercer impacto a unos 92,6 kilómetros al noroeste de Dubái, cerca de Ormuz. 

Iraq suspende operaciones petroleras

La UKMTO no especificó la procedencia de los barcos, pero la Armada Real de Tailandia sí que dijo que un barco de bandera tailandesa quedó en llamas —tal como se ve en la imagen que abre esta noticia—. Al respecto, la Marina Real de Omán rescató a 20 tripulantes, pero tres desaparecieron. Por otro lado, la naviera japonesa Mitsui O.S.K Lines comunicó que su barco One Majesty recibió un impacto mientras estaba anclado en el golfo Pérsico, correspondiente al tercer impacto notificado por la agencia británica.

Ahora, dos petroleros han sido atacados en aguas de Irak, dejando al menos un muerto y 37 personas rescatadas. Bagdad ha considerado que el ataque es "una violación de su soberanía" y ha asegurado que se reserva el derecho de emprender acciones, mientras que la Compañía General de Puertos de Irak ha anunciado la suspensión total de las operaciones en las terminales petroleras del país después del incidente, aunque ha precisado que los puertos comerciales continúan operando. Si con eso no fuera suficiente, la UMKTO ha alertado de un nuevo impacto contra un portacontenedores en el golfo Pérsico, cerca del estrecho de Ormuz, a casi 65 kilómetros de EAU.