Más de 1.700 personas continúan confinadas a bordo de un crucero atracado en Burdeos después de la muerte de un pasajero y de la detección de una cincuentena de casos con trastornos gastrointestinales. El barco llegó a la ciudad francesa durante la noche del martes al miércoles procedente de Brest. Según las autoridades sanitarias, la persona muerta era un hombre de más de 90 años. A bordo del crucero viajan 1.233 pasajeros, la mayoría británicos e irlandeses, y 514 miembros de la tripulación.
Los afectados han presentado principalmente vómitos y diarrea. Por este motivo, se han hecho pruebas para determinar si se trata de un posible brote de norovirus, un virus altamente contagioso que provoca gastroenteritis. Los primeros resultados obtenidos a bordo han descartado la presencia de este virus, pero las autoridades han indicado que se continúan haciendo análisis complementarios en el centro hospitalario de Burdeos.
Las autoridades sanitarias no descartan que el origen de los síntomas pueda estar relacionado con un problema alimentario. En cambio, sí que rechazan cualquier vínculo con el hantavirus, después de que este virus se haya asociado recientemente a la muerte de tres pasajeros del crucero Hondius, que hacía la ruta entre Ushuaia, en Argentina, y el archipiélago de Cabo Verde.
El pico de síntomas se registró el 11 de mayo, cuando el barco se encontraba en Brest. La víctima nonagenaria murió antes de que el crucero llegara al puerto bretón.
¿Qué es el norovirus?
Los brotes de norovirus son relativamente frecuentes en espacios cerrados y con gran concentración de personas, como hospitales, residencias, escuelas o cruceros. El virus se transmite con mucha facilidad y puede expandirse rápidamente cuando varias personas comparten espacios comunes, alimentos o superficies contaminadas.
El norovirus es considerado una de las principales causas de gastroenteritis aguda en todo el mundo. Según los CDC, se contagia principalmente por el contacto directo con personas infectadas, por el consumo de alimentos o bebidas contaminadas o bien tocando superficies donde hay restos del virus. Los síntomas suelen aparecer entre 12 y 48 horas después del contagio y, aunque la mayoría de los casos se resuelven en pocos días, puede provocar complicaciones por deshidratación en niños, personas mayores o personas vulnerables.
A diferencia de otros virus intestinales, el norovirus es especialmente resistente y puede sobrevivir durante días sobre determinadas superficies. Por eso, las autoridades sanitarias insisten a menudo en medidas como el lavado frecuente de manos, la correcta manipulación de los alimentos y la desinfección de los espacios compartidos para reducir el riesgo de transmisión.