Nueva Caledonia, una colonia francesa de Melanesia, llamada por los independentistas Kanaky, se prepara para su referéndum de independencia que tendrá lugar este domingo, y que ha sido organizado por el propio Estado francés. Y el referente catalán está muy presente entre los militantes del Frente de Liberación Nacional Kanak Socialista (FLNKS), el principal grupo independentista. Los ciudadanos de las diversas islas que conforman el archipiélago podrán votar entre las 8 de la mañana y las 6 de la tarde de la hora local y tendrán que responder 'sí' o 'no' a la siguiente pregunta: "Quieres que Nueva Caledonia acceda a la plena soberanía y se vuelva independiente"?.

Con Catalunya

Mickael Forrest, responsable de relaciones internacionales del FLNKS (Frente de Liberación Nacional Kanak Socialista, en sus siglas en francés), asegura que la "unidad" en Catalunya en torno al 1-O les ha dado "mucha fuerza y coraje" en la reclamación de la independencia de Nueva Caledonia. En declaraciones en la ACN, Forrest admite que el voto del uno de octubre fue "muy importante", y lamenta que el estado español no lo respetara. "Lo que esperamos con el referéndum es poder confirmar este paso de la historia colonial que dura desde hace 165 años, que son muchos; esperamos decir lo que es nuestro pueblo y nuestra región hoy", afirma Forrest. Según él, los paralelismos con Catalunya son "naturales", ya que defiende que el derecho a la autodeterminación es un derecho de "todos" los pueblos, "del kanak pero también del catalán o del vasco". Admite que el aspecto socioeconómico tiene "mucho peso" pero confía en encontrar vías para "innovar" y satisfacer las "necesidades de la población".

Bandera del FLNKS.

Los sondeos, desfavorables a los independentistas

Según información oficial facilitada por el Alto Comisionado de la República de Francia en Nueva Caledonia se han inscrito al registro electoral especial para poder votar al referéndum de independencia a 174.154 electores (el archipiélago tiene cerca de 269.000 habitantes según datos del censo del 2014). Según el último sondeo hecho por Harris Interactive para France.tv en septiembre, un 66% de la población se inclinaría por el 'no' ante un 34% favorable a la independencia. Los partidos unionistas, como Caledónie Ensemble o los Républicains calédoniens, defensores del 'No' durante la campaña, argumentan que en los últimos 30 años ha habido mucho progreso económico y social. Además, niegan que votar "No" sea mantener el vínculo colonial con Francia, ya que, según su opinión, el referéndum ya permitirá escoger a los ciudadanos de Nueva Caledonia cuál es la relación que quieren mantener con París. En este sentido, entienden que la consulta ya implica la descolonización y creen que seguir siendo parte de Francia les garantiza un mejor futuro económico.

Después de los "acontecimientos"

La población autóctona de la isla, los kanak, que pueden situarse sólo en torno al 60% de la población, porque el Estado francés ha favorecido la inmigración de colonos, empezó a reivindicar la descolonización en los años 1960. Las tensiones entre los independentistas y los unionistas llegaron a su máximo en los años 1980, con los independentistas agrupados en torno al FLNKS. El periodo comprendido entre 1984 y 1988, los llamados "acontecimientos", estuvo caracterizado por una gran violencia, en la que los kanaks intentaron frenar la inmigración de "caldoches" (franceses de la metrópoli). En diciembre de 1984, en una emboscada, 10 militantes del FLNKS, entre ellos dos hermanos del líder del movimiento, Jean-Marie Tjibaou, fueron asesinados. Eso desencadenó una oleada de represalias que culminó en 1988, cuando un grupo de militantes del FLNKS secuestró a un grupo de gendarmes y los mantuvo cautivos en una cueva de Ouvéa. Las fuerzas especiales de la gendarmería francesa atacaron la gruta y mataron a 19 militantes independentistas, algunos de ellos ejecutados sumariamente. La situación obligó a una negociación entre los independentistas y el gobierno francés que acabó con los acuerdos de Matignon y Nouméa de 1988. Los acuerdos fijaban que entre 2014 y 2018 habría un referéndum de autodeterminación, y que en caso de voto negativo, se podría celebrar una segunda y posiblemente una tercera votación.