Durante meses el nombre de Alessandro Bastoni apareció como uno de los grandes objetivos para reforzar la defensa del Barça. El central italiano encajaba sobre el papel en muchas de las ideas del club gracias a su experiencia, salida de balón y jerarquía para competir al máximo nivel. Sin embargo, dentro del área deportiva la operación ha ido perdiendo fuerza hasta el punto de dejar de ser una prioridad.
Y es que el motivo no estaría únicamente en el precio elevado que pide el Inter de Milán ni en la dificultad de una negociación larga. También habría una cuestión puramente futbolística detrás de este cambio de escenario.
Flick cree que el encaje con Cubarsí no es el ideal
Dentro del análisis que hace Hansi Flick, una de las prioridades es construir una defensa capaz de sostener muchos metros a la espalda y jugar con líneas muy adelantadas. De este modo, el técnico tendría dudas sobre si una pareja formada por Pau Cubarsí y Bastoni ofrecería el equilibrio que busca para su modelo de presión.

La lectura sería que ambos destacan mucho más en lectura del juego, salida de balón y anticipación que en corregir espacios muy largos cuando el equipo pierde la posesión. Además, el cuerpo técnico considera que el contexto de LaLiga y de la Champions obliga a tener centrales capaces de sostener situaciones con la espalda muy descubierta. Por eso el perfil buscado habría empezado a desplazarse hacia otras características.
Deco explora otras opciones y aparecen alternativas internas
La realidad es que dentro del club tampoco existe sensación de urgencia absoluta en esa posición. El crecimiento de Pau Cubarsí y la confianza en otros perfiles de plantilla hacen que la dirección deportiva pueda permitirse esperar antes de realizar una inversión tan alta. También gana peso la idea de desarrollar futbolistas que ya están dentro del proyecto. En ese contexto aparece el nombre de Gerard Martín, que por características y margen de evolución genera interés dentro del cuerpo técnico para determinadas soluciones defensivas.
Además, Flick quiere evitar incorporar jugadores que obliguen a modificar demasiado el comportamiento colectivo del equipo. Eso no significa que Bastoni deje de gustar como futbolista ni que desaparezca definitivamente del radar, pero sí que complica mucho su llegada.
Así pues, el Barça habría enfriado una operación que durante meses parecía muy atractiva. Y detrás del cambio no solo estaría el precio del fichaje, sino también una reflexión táctica de Hansi Flick, que considera que el perfil de Alessandro Bastoni no termina de encajar como pareja ideal para Pau Cubarsí dentro del modelo que quiere construir.