El papa León XIV ha reiterado que la Iglesia católica no apoya la bendición formal de parejas homosexuales ni de aquellas en situación irregular, a pesar de subrayar que cualquier persona puede recibir una bendición. Lo afirmó en una conversación con periodistas durante el vuelo de regreso a Roma después de su gira por África. Las declaraciones llegan después de que el cardenal alemán Reinhard Marx, arzobispo de Múnic y Freising, autorizara este tipo de bendiciones en su diócesis.

El pontífice quiso contextualizar el debate y advirtió que no debería convertirse en un factor de división interna: “La unidad o división de la Iglesia no gira en torno a cuestiones sexuales. Tendemos a pensar que cuando la Iglesia habla de moralidad, el único tema es el sexual”. En este sentido, remarcó otras prioridades: “En realidad, creo que existen cuestiones más importantes, como la justicia, la igualdad, la libertad de hombres y mujeres y la libertad religiosa, que tienen prioridad sobre este tema en particular”.

“No estamos de acuerdo”: el freno de la Santa Sede a las bendiciones formales

A pesar de ello, León XIV dejó clara la posición oficial del Vaticano: “La Santa Sede ya se ha dirigido a los obispos alemanes y ha dejado claro que no está de acuerdo con la bendición formal de parejas homosexuales”, más allá de lo que expresó su predecesor, Francisco, sobre la posibilidad de que todas las personas reciban bendiciones. Durante su pontificado, Francisco abrió la puerta a bendecir personas en situaciones consideradas “irregulares”, incluidas parejas del mismo sexo, pero siempre sin equiparar estas bendiciones al matrimonio. Esta orientación quedó recogida en documentos vaticanos que permitían gestos pastorales de proximidad, evitando cualquier ritual formal o litúrgico específico.

El papa también recordó que estas bendiciones no deben equipararse al matrimonio ni formalizarse en rituales específicos, en línea con el documento Fiducia supplicans publicado en 2023 por el dicasterio dirigido por el cardenal Víctor Manuel Fernández. Durante su intervención, Lleó XIV insistió en el carácter inclusivo de la Iglesia citando una expresión conocida de Francisco: “Todos, todos, todos”, que, según dijo, “es la expresión en la que cree la Iglesia que todo el mundo es bienvenido, todo el mundo está invitado a seguir a Jesús y todo el mundo está invitado a buscar la conversión en sus vidas”.

Finalmente, advirtió del riesgo de profundizar en este debate: “Creo que este tema puede causar más desunión que unidad, y que deberíamos buscar maneras de construir nuestra unidad sobre Jesucristo y en lo que Jesucristo enseña”.