En represalia por los ataques de Estados Unidos e Israel, la Guardia Revolucionaria de Irán ha anunciado el comienzo de una operación para bloquear el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas comerciales de combustible del mundo, que abarca casi toda la producción de Irak, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, y dos tercios de la de Arabia Saudita. Fuentes de la marina iraní han asegurado a Al Jazeera que el tráfico marítimo está en proceso de suspensión a raíz de un aviso previo lanzado en redes sociales por el centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO). El mensaje avisaba de la detección de una señal de radio en frecuencia VHF, presuntamente emitida por el régimen islámico, que avisaba a todo el tráfico marítimo del cierre del estrecho. "Se advierte a los navegantes que las transmisiones o declaraciones de VHF que indiquen el cierre del estrecho de Ormuz no son legalmente vinculantes ni constituyen una restricción legal a la navegación según el derecho internacional, a menos que se implementen y se apliquen de conformidad con los marcos legales aplicables", recordaba la UKMTO.
El estrecho de Ormuz es una arteria comercial para el envío de petróleo desde la región de Oriente Medio e Irán ha amenazado con el bloqueo en represalia a cualquier agresión. La República Islámica dispone de todo lo necesario para imponer el bloqueo a la vía marítima que une el golfo Pérsico con el océano Índico y por la cual pasa una quinta parte del petróleo mundial. Teherán tiene un amplio stock de minas navales que podría colocar estratégicamente en el estrecho para dificultar el tráfico marítimo. Esta no sería la primera vez: ya en 1988, en plena guerra con Irak, sembró unas 150 minas en la zona, una de las cuales impactó contra la fragata americana USS Samuel B. Roberts, a punto de hundirla.
El estrecho de Ormuz es a menudo escenario de captura y ataques de barcos. Los incidentes se han multiplicado desde que Estados Unidos se retirara del acuerdo nuclear con Irán. Como en el 2021, cuando un ataque al golfo de Omán contra un petrolero operado por una empresa propiedad de un multimillonario israelí provocó la muerte de dos personas. Israel, Estados Unidos, Reino Unido y Rumanía acusaron a Teherán, que negó cualquier implicación. Más recientemente, en abril de 2024, la Guardia Revolucionaria se incautó del barco MSC Aries, con bandera portuguesa, acusando a su armador de estar "vinculado a Israel". A principios de febrero de este año, un petrolero con bandera estadounidense fue abordado y amenazado por embarcaciones iraníes en el estrecho, antes de continuar su camino, según dijo el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM).
