Nueva reprobación en el Govern de Salvador Illa. La consellera de Interior, Núria Parlon, y el director general de la Policía, Josep Lluís Trapero, han sido reprobados por el Parlament, que además pide su cese, después de la polémica provocada por la infiltración de dos agentes de los Mossos en una asamblea de maestros. Ha sido en el marco de una moción de la CUP y con el voto a favor de Junts, ERC y Comuns, en el caso de Trapero, mientras que el grupo de Jéssica Albiach se ha abstenido en la reprobación de Parlon, que igualmente ha recibido el castigo del Parlament a raíz de la abstención de Vox y Asamblea Catalana. PSC y PP han votado en contra. La reprobación de la consellera ha recibido 58 votos a favor, 56 en contra y 19 abstenciones.

La reprobación de Trapero figuraba en una moción de la CUP sobre vulneraciones del Govern al derecho de manifestación, pero la de Parlón se ha incorporado a través de una enmienda de Junts. Ambas se argumentan con el mismo texto y piden el cese de la consellera y el director de la Policía “ante la infiltración de dos agentes del cuerpo de Mossos d'Esquadra, sin ningún tipo de justificación operativa o de ponderación de derechos fundamentales, atentado contra el derecho de reunión y manifestación”. 

Además, y también a petición de una enmienda de Junts, la moción insta al Govern a llegar a un acuerdo inmediato con los sindicatos mayoritarios en el ámbito educativo y, de lo contrario, pide el cese de la consellera, Esther Niubó, “por su incapacidad de abordar el conflicto abierto con los docentes desde hace meses y plantear las medidas necesarias”. El texto también ha incorporado una enmienda de los Comuns en la que se insta al Govern a prohibir las infiltraciones de los Mossos en movimientos sociales, asociaciones, colectivos o sindicatos sin la debida autorización judicial.

Barra libre e impunidad

El diputado de la CUP Xavier Pellicer, ha reprochado que el president de la Generalitat, Salvador Illa, concedió “barra libre e impunidad” a Trapero cuando lo situó al frente de la Policía y que Parlon ha actuado con condescendencia y mirando hacia otro lado ante sus actuaciones, lo cual ha “espoleado malas praxis policiales” sin ningún tipo de consecuencia. La CUP ha hablado de cargas policiales, detención, espionaje, infiltraciones policiales o el uso del gas pimienta; ha denunciado limitación de derechos fundamentales y ha instado a poner fin a la deriva antidemocrática en el cuerpo. “Estas políticas tienen consecuencias gravísimas para nuestro país”, ha advertido Pellicer, que ha exigido recuperar el control democrático del departamento, cesando al director general de la Policía y a la consellera, que “se ha demostrado incapaz de hacerle frente”.

El diputado de los Comuns Andrés García ha reclamado un giro de 180º del Govern para garantizar el derecho de protesta y ha advertido que con Trapero al frente del cuerpo esto no se puede asegurar. «Son necesarios cambios que se deben notar y rápido», ha advertido.

Desde el grupo de Junts, la diputada Sònia Martínez ha advertido que los hechos denunciados se refieren a derechos fundamentales y ha puntualizado que su grupo está orgulloso del cuerpo policial y que el problema no son los Mossos sino la falta de estrategia y liderazgo

También la diputada de ERC Laia Cañigueral ha asegurado que hace meses que su grupo alerta sobre "la falta de dirección política en el cuerpo de Mossos d'Esquadra" y ha advertido que el conflicto provocado con los maestros es de extrema gravedad y no puede tener cabida en una democracia. «La respuesta de un gobierno progresista debe ser firme», ha reclamado la diputada.

No del PP y abstención de Vox y AC

Por su parte, PP, Vox y Aliança Catalana han rechazado la moción, en primer lugar, porque ha sido impulsada por la CUP, a quien los tres grupos han acusado de protagonizar actuaciones contra sus partidos. Además, el PP niega que la infiltración en una asamblea de maestros sea una vulneración de derechos, aunque sí considera que el operativo fue una chapuza.

Por el contrario, VOX ha evitado apoyar al Govern, con una abstención que ha resultado decisiva, y sí que ha considerado que la infiltración había sido no solo una chapuza, sino también “un escándalo”, dado que una cosa es infiltrarse en un entorno violento y otra en una asamblea de maestros. “Denunciamos alto y claro la gestión de Parlon y Trapero, por la chapuza constante, y porque no está consiguiendo frenar el proceso de inseguridad a que está sometida toda Catalunya”, ha denunciado el diputado Alberto Terradas. También Aliança Catalana ha marcado distancias. Oriols ha anunciado la abstención de su grupo, pero ha advertido que “nadie lo interprete como un aval crítico al estilo rendicionista de ERC". "No hay ningún aval crítico ni ningún sí vigilante. Es que no compramos el marco mental de la extrema izquierda que los domina y los atenaza”, ha remachado.