El trato dispensado por Israel a los activistas de la Flotilla Global Sumud ha abierto una nueva crisis diplomática con varios gobiernos europeos. Las imágenes difundidas por el ministro israelí de Seguridad Nacional, el ultraderechista Itamar Ben Gvir, en las que aparecen activistas esposados, arrodillados y amontonados en el suelo, han provocado la condena de España, Italia, el Govern catalán y también de miembros del propio ejecutivo israelí.
La flotilla, formada por una cincuentena de embarcaciones, intentaba llegar a Gaza con ayuda humanitaria y denunciar el bloqueo impuesto por Israel sobre la Franja desde 2007. Según la organización, las fuerzas israelíes interceptaron el convoy y tomaron el control de todas las embarcaciones. A bordo viajaban 428 personas de 44 países, entre ellas 44 ciudadanos españoles y una treintena de italianos.
Los activistas fueron trasladados al puerto israelí de Ashdod. Fue allí donde Ben Gvir apareció en varios vídeos rodeado de detenidos reducidos en el suelo, mientras sonaba el himno nacional israelí. Al publicar las imágenes, el ministro escribió: "Así recibimos a los partidarios del terrorismo". En otra grabación, reclamó al primer ministro Benjamin Netanyahu que los activistas permanecieran más tiempo bajo su autoridad y aseguró que los enviaría a "prisiones de terroristas".
La reacción internacional ha sido inmediata. El ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, ha calificado las imágenes de "monstruosas, inhumanas e indignas". "He visto un vídeo monstruoso, inhumano e indigno donde miembros de la Flotilla eran tratados injustamente y de manera humillante por un ministro israelí y por la policía. Entre ellos hay españoles y españolas de la Flotilla", ha denunciado. Albares ha añadido que se trata de "un trato abominable, indigno" y ha exigido "disculpas públicas a Israel".
Italia también ha elevado el tono. La primera ministra Giorgia Meloni y el ministro de Exteriores, Antonio Tajani, han condenado las imágenes y han convocado al embajador de Israel en Roma. "Es inaceptable que estos manifestantes, muchos de ellos ciudadanos italianos, sean sometidos a un trato que vulnera su dignidad humana", ha afirmado Meloni, que también ha reclamado disculpas al gobierno israelí y gestiones "al más alto nivel institucional" para conseguir la libertad de los italianos arrestados.
En Catalunya, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha condenado "rotundamente" el comportamiento de Ben Gvir, que ha calificado de "inaceptable" porque, según ha dicho, vulnera los derechos y la dignidad de los integrantes de la Global Sumud Flotilla. Illa también ha asegurado que está en contacto con el Ministerio de Exteriores español para "tomar las medidas adecuadas al respecto".
Incluso Netanyahu se desmarca...
Las críticas también han llegado desde dentro del mismo gobierno israelí. El ministro de Exteriores, Gideon Saar, ha cargado contra Ben Gvir y ha calificado el vídeo de "vergonzosa actuación". "Usted causó daño a nuestro Estado a conciencia con esta vergonzosa actuación, y no es la primera vez", ha escrito Saar. Y ha añadido: "No, usted no representa a Israel".
Netanyahu también se ha desmarcado del trato mostrado en las imágenes. Aunque defiende que Israel tiene derecho a impedir la entrada de flotillas que considera "provocadoras", ha afirmado que la actuación de su ministro de Seguridad Nacional "no se ajusta a los valores y normas de Israel". El primer ministro ha ordenado que los participantes sean deportados "tan pronto como sea posible".
Ben Gvir no rectifica
El ministro ultranacionalista ha defendido su actuación y ha insistido en que los activistas son "partidarios del terrorismo". En respuesta a las críticas internas, ha afirmado que Israel ya no es "un niño al que se le pueden dar bofetadas" y ha advertido: "Quien venga a nuestro territorio a dar apoyo al terrorismo y a identificarse con Hamás recibirá un golpe y no le pondremos la otra mejilla".
