La portavoz de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras, ha cargado duramente contra el dirigente de ERC Gabriel Rufián por su defensa acérrima del expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero a raíz de la investigación judicial que le afecta. En un tuit publicado este miércoles, Nogueras ha acusado a los republicanos de tener una doble vara de medir y ha recordado los ataques que, según ella, algunos sectores dirigieron contra la expresidenta del Parlament Laura Borràs. “Fueron muy valientes hablando de James Bond y contra Laura Borràs ('A mí no me roba España, me roba Pujol', gritaban algunos) y en cambio, son muy comprensivos cuando se trata de los suyos”, ha escrito. “Porque es evidente que los del PSOE son los suyos”, ha añadido.

Las declaraciones llegan después de que Rufián quedara prácticamente solo entre los socios parlamentarios del Gobierno en la defensa de Zapatero. El portavoz republicano ha insistido este miércoles en que el expresidente es víctima de una “cacería judicial”, a pesar de reconocer la dureza del auto del juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama. Rufián ha admitido sentirse “jodido” por la situación y ha asegurado que no es “objetivo” con Zapatero por el “respeto” que le tiene por su papel en los intentos de mediación del conflicto político catalán. “Si esto es verdad, es una mierda; si es mentira, es una mierda aún más grande”, afirmó.

El resto de socios desinflan la idea del 'lawfare'

En cambio, el resto de socios han reculado. Este martes, la portavoz de Sumar en esta cámara, Verónica Barbero, señalaba que tenía "dudas" de que Zapatero podría ser víctima de lawfare. Remarcaba que, teniendo en cuenta el "comportamiento últimamente" del poder judicial, es legítimo dudar "alrededor de esta imputación", sobre todo cuando tiene que ver con "dirigentes de la izquierda de este país". Fuentes de este grupo parlamentario insistían en que sospechaban que se trataba de un caso de guerra judicial. Este miércoles por la mañana, en su llegada al Congreso, Barbero ha esquivado a los periodistas y ha evitado contestar a las preguntas sobre si mantenía su opinión.

Y ha sido contundente en la respuesta Enrique Santiago, líder del Partido Comunista de España y miembro del grupo parlamentario de Sumar. "Lo primero que hay que hacer es regular bien todas las actividades de los expresidentes del gobierno; si se han cobrado cantidades por gestiones políticas, es un delito", ha aseverado. Justo antes ha pasado por el pasillo del Congreso la diputada de Compromís Àgueda Micó, que ha vuelto a pedir "prudencia". Sin embargo, ante la pregunta de si cree que hay lawfare en el caso de Zapatero, ha contestado que "parece que no está tan claro que lo haya".