Los ministros de Exteriores de la Unión Europea no han logrado superar este lunes superar las reticencias de Hungría y Eslovaquia y acordar el vigésimo paquete de sanciones contra Rusia, proyectado con ocasión del cuarto aniversario de la invasión de Ucrania que es mañana martes. "Mañana es el cuarto aniversario del inicio de la guerra, y necesitamos enviar señales contundentes a Ucrania de que continuamos ayudándola", ha señalado la jefa de la diplomacia europea en la rueda de prensa posterior al Consejo de Asuntos Exteriores. Al mismo tiempo, la dirigente estonia ha lamentado el bloqueo de Budapest y su primer ministro, Viktor Orbán, al préstamo de 90.000 millones de euros para cubrir las necesidades financieras de Kíiv a partir del segundo trimestre de este 2026. "No era el mensaje que queríamos enviar hoy, pero el trabajo continúa", ha añadido Kallas, apuntando que el diálogo con Hungría para levantar el veto se mantiene.
La Comisión Europea propuso el pasado 6 de febrero vetar completamente los servicios marítimos a los petroleros rusos, sancionar a más empresas del sector energético y más bancos rusos, así como disposiciones para evitar que productos sensibles lleguen a Rusia, un nuevo paquete de medidas pensado para estar listo el día en que se cumplen cuatro años de la invasión. Pero tanto Eslovaquia como Hungría han bloqueado su adopción, al condicionar el apoyo a recuperar el suministro de petróleo ruso a través de territorio ucraniano por el oleoducto Druzhba, dañado por ataques rusos el pasado 27 de enero y que aún no ha sido reparado. "La culpa es de Rusia, porque bombardearon el oleoducto. Y, de hecho, no solo el oleoducto, sino que creo que el 80% de la infraestructura energética ucraniana, y no puedo culpar a los ucranianos por reparar la infraestructura energética que su pueblo necesita a 25 grados bajo cero para tener calefacción", ha comentado Kallas sobre esta demanda de los dos estados centroeuropeos.
Hungría bloquea un préstamo de 90.000 millones
Al veto de Budapest al nuevo paquete de sanciones se suma su bloqueo a la emisión de deuda para poder hacer un préstamo de 90.000 millones de euros a Kíev para poder financiar la guerra a partir del segundo trimestre de este año 2026. La jefa de la diplomacia europea ha lamentado el "paso atrás" en relación con el bloqueo del préstamo, una medida acordada entre los líderes europeos el pasado diciembre —a excepción de Hungría, Eslovaquia y la República Checa— a través del mecanismo de cooperación reforzada. En este sentido, ha afirmado que mañana la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, "plantearán esta cuestión al primer ministro Orbán, porque realmente no se ajusta a la cláusula de cooperación leal que figura en los tratados". En todo caso, ha señalado que si no sale adelante este modelo de préstamo la UE puede volver a la opción inicial de utilizar los beneficios de los activos rusos congelados.
Eslovaquia detiene el suministro eléctrico de emergencia
Como medida "recíproca" después de que Kiev no reanudara el suministro de petróleo ruso a través del oleoducto Druzhba, el primer ministro de Eslovaquia, el populista Robert Fico, ha anunciado que dejará de suministrar electricidad a Ucrania en casos de emergencia en los que se necesite el suministro exterior para mantener estable la red. Esta situación se da después de los múltiples ataques rusos contra la red eléctrica ucraniana que se han producido este invierno, en medio de temperaturas gélidas. Esta madrugada, además, el Servicio de Seguridad de Ucrania ha atacado una estación de bombeo del oleoducto Druzhba situada en la región rusa del Tatarstán que es clave para su funcionamiento.
El gobierno eslovaco, considerado un aliado de Rusia igual que el ejecutivo húngaro, declaró hace unos cuantos días el estado de emergencia energética después de la interrupción del flujo de crudo ruso y ha liberado hasta 250.000 toneladas de las reservas nacionales de petróleo. Eslovaquia suministró un 21% de la electricidad importada a Ucrania, mientras que Hungría asumió el 42% de este suministro. Hungría, gobernada por el primer ministro ultranacionalista Viktor Orbán, también amenaza a Kiev con una medida similar si no se renuevan los flujos de crudo ruso por el Druzhba. El corte anunciado todavía tiene que ser aprobado por la plana mayor de la Red Nacional de Electricidad Eslovaca.
