El presidente de Siria, Ahmed al Sharaa, ha anunciado este domingo la firma de un nuevo acuerdo de alto el fuego con la alianza armada kurda de las Fuerzas Democráticas de Siria (FDS), por el cual las fuerzas kurdosirias entregarían al gobierno la administración de las tres provincias que controlaban en el norte del país: Raqqa, Deir al Zor y Al Hasakah. La agencia oficial de noticias siria SANA ha publicado el acuerdo del texto completo del acuerdo, que consta de catorce puntos, y lleva la firma del presidente Ahmed al-Sharaa y del líder de las FSD, el comandante Mazlum Abdi, según recogen las agencias de noticias Efe y Reuters. El primer punto es un "alto el fuego total e inmediato en todos los frentes entre las fuerzas sirias y las FSD, en paralelo con la retirada de las formaciones militares de las FSD en la zona este del Éufrates como un paso preparatorio para la reubicación", según el documento.

En las horas anteriores, el ejército sirio ha avanzado con claridad dentro de las regiones controladas por las fuerzas kurdas. Durante la madrugada, el ejército ha tomado el control de zonas del norte del país, evacuadas por las fuerzas kurdas, y ha anunciado que ha tomado el control del aeropuerto militar de Taqbah, una ciudad clave en la región de Raqqa. De igual manera, la colaboración con milicias tribales árabes desertoras de las filas de las FDS ha permitido al ejército avanzar también en la provincia de Deir al Zor y poner bajo control gubernamental la principal zona productora de petróleo del país en la zona del Éufrates. Mientras esto ocurría, el viernes el presidente sirio anunció un decreto declarando el kurdo como un "idioma nacional" y que otorga a la minoría un reconocimiento oficial en un aparente gesto de buena voluntad.

Control del petróleo

Además de la entrada en estas provincias, que estaban bajo el control de los kurdosirios, el texto indica que el gobierno sirio controlará "todos los pasos fronterizos, los campos petrolíferos y de gas en la zona", lo que "garantiza su protección por parte de las fuerzas regulares para asegurar el retorno de los recursos al estado sirio". Otra de las cuestiones a resolver desde el año pasado entre las dos partes ha sido la discusión de la integración de las FSD en el ejército sirio. En este nuevo texto se acuerda "integrar todos los efectivos militares y de seguridad de las FSD en las estructuras del Ministerio de Defensa e Interior de Siria" de manera "individual", tras realizar las comprobaciones de seguridad necesarias, "otorgándoles los rangos militares, y derechos financieros y apoyo logístico".

Por su parte, el mando de las FSD se compromete a "no incluir los remanentes del exrégimen (de Bachar al Asad) en sus filas, así como entregar listas con los oficiales de los remanentes del exrégimen presentes en zonas del noreste de Siria". En este texto se determina también entregar a las fuerzas del gobierno sirio la gestión y protección de los campos de prisioneros, así como "los expedientes de los presos" del grupo yihadista Estado Islámico (EI), que ocupó partes de Siria desde 2014 hasta que fue derrotado territorialmente en 2019 por las FSD, con el apoyo de Estados Unidos. También las FSD se comprometen, según el texto, a "apartar a todos los líderes y miembros del PKK extranjeros fuera de la frontera de Siria" para garantizar la soberanía y la estabilidad del vecindario, en referencia a la guerrilla kurda activa en Turquía que está en proceso de disolución y desarme.

Estados Unidos celebran el acuerdo

El enviado especial de Estados Unidos para Siria, Tom Barrack, ha reaccionado al acuerdo calificándolo como un "punto de inflexión crucial que allana el camino hacia una 'Siria unificada'". "Este acuerdo y alto el fuego representan un punto de inflexión crucial, donde antiguos adversarios priorizan la colaboración en lugar de la división", ha escrito Barrack en su cuenta de X, en un mensaje en el que elogia a ambas partes "por sus esfuerzos constructivos para alcanzar el acuerdo de alto el fuego de hoy, allanando el camino para un diálogo y una cooperación renovados". Sin embargo, "la difícil tarea de ultimar los detalles de un acuerdo de integración integral comienza ahora", ha reconocido el diplomático estadounidense, que insiste en el hecho de que su país "apoya firmemente este proceso en cada etapa".

Al Sharaa, que intenta poner bajo el control del gobierno la totalidad del territorio sirio desde la caída del régimen baazista de Bachar al Asad, ha prometido evitar la partición de Siria en líneas sectarias o étnicas, mientras que los kurdos afirman que solo buscan un estado más descentralizado. Está previsto que Al-Sharaa se reúna mañana lunes con el comandante kurdo Mazlum Abdi, ya que este domingo no se han podido ver por el "mal tiempo" del país. Damasco y las fuerzas kurdas ya firmaron un acuerdo el pasado 10 de marzo de 2025 para integrar las autoproclamadas zonas autónomas del norte del país, pero que no se acabó de implementar.