Al menos 23 personas han perdido la vida y unas 43 más han resultado heridas en el incendio de una fábrica de fuegos artificiales en la periferia de Yakarta (Indonesia), según informan las autoridades del país.
El incendio se ha originado sobre las 9 horas locales (2 GMT), cuando ha habido una explosión dentro de la factoría que ha provocado que las llamas se extendieran y que el techo se colapse. El fuego también ha calcinado un número indeterminado de vehículos y ha dejado el complejo lleno de humo negro.
Los bomberos han conseguido extinguir el incendio después de luchar durante tres horas contra las llamas, y creen que el causante de los hechos ha sido un cortocircuito. Un bombero, Oni Sahroni, ha declarado que las víctimas mortales "están completamente quemadas, son irreconocibles".
El jefe de la policía de la ciudad de Tangerand, Harry Kurniawan, ha declarado que todavía están evacuando a las víctimas, las cuales están siendo trasladadas a tres hospitales próximos. Kurniawan, además, ha indicado que la fábrica, situada en el subdistrito de Kosambi y donde trabajaban 50 empleados, sólo hacía dos meses que estaba funcionando.
