La garnacha vive uno de sus mejores momentos. Esta variedad mediterránea, que suma más de 163.000 hectáreas plantadas en todo el mundo, es la séptima más cultivada del planeta y una de las grandes protagonistas de la viticultura de países como España, Francia o Italia. De hecho, España y Francia concentran casi el 90% de toda la superficie mundial dedicada a esta variedad.
Cada año, el concurso Grenaches du Monde reúne a los mejores vinos elaborados con garnacha del planeta. El concurso, creado en el Rosellón en el año 2013, se ha convertido en la gran referencia internacional para esta variedad y ha pasado por territorios tan diversos como Nueva York, Cerdeña, Navarra, París, Aragón o la Terra Alta. La edición de 2026 ha vuelto precisamente a sus orígenes. La localidad rosellonesa de Argelers de la Marenda ha acogido un certamen que ha reunido a unos sesenta catadores profesionales procedentes de una veintena de países. Y los resultados han dejado una conclusión clara: Catalunya es hoy una de las grandes potencias mundiales de la garnacha.
Los premios consolidan Catalunya como una de las regiones imprescindibles para entender el presente y el futuro de una de las variedades más importantes de la viticultura mediterránea
A pesar del excelente papel de los vinos españoles, Francia fue la gran dominadora de las máximas distinciones del concurso. Los elaboradores franceses consiguieron 87 medallas, entre las que destacan 11 Dobles Oro, además de 54 oros y 22 platas. Los vinos del Rosellón y del valle del Ródano concentraron buena parte de los reconocimientos. Italia completó el podio mundial con 48 medallas, gracias sobre todo a los vinos de Cerdeña, donde la garnacha es conocida como Cannonau. La edición de 2026 también ha servido para reivindicar el carácter itinerante e internacional de un concurso que sigue creciendo y que este año ha vuelto al territorio donde nació hace trece años.
Los vinos catalanes ganadores del Doble Oro
Los grandes protagonistas catalanes han sido La Basseta 2021, de Bodegas Mas Alta; Perinet 1194 2019, de Perinet; y Pla dels Àngels 2025, de Codorníu, los tres elaborados en el Priorat. A estos se suma Ànima L'Avi Arrufí 2023, de Vins Piñol, en la Terra Alta. El único Doble Oro español que no ha ido a Catalunya ha sido Flor de Morca 2024, de Campo de Borja, en Aragón.
El dato es especialmente significativo porque tres de los cinco máximos reconocimientos españoles corresponden al Priorat y otro a la Terra Alta. Es decir, que Catalunya concentra el 80% de los Dobles Oro del Estado en uno de los concursos más prestigiosos del mundo dedicados exclusivamente a la garnacha. Este resultado confirma el gran momento que vive la variedad en nuestro país. Priorat, Empordà o Terra Alta han convertido la garnacha en una de sus principales señas de identidad, con vinos capaces de expresar el paisaje, el clima y la personalidad de cada territorio. Desde tintos profundos y estructurados hasta blancos de gran complejidad o rosados de perfil gastronómico, las garnachas catalanas continúan demostrando que están en el podio de la calidad y la identidad.
Los resultados de los Grenaches du Monde 2026 no solo reconocen algunos vinos concretos. También consolidan Catalunya como una de las regiones imprescindibles para entender el presente y el futuro de una de las variedades más importantes de la viticultura mediterránea.