Escalada "imprevista" en Oriente Medio en el décimo día de ataques entre EE. UU. e Irán

Escalada "imprevista" en Oriente Medio en el décimo día de ataques entre Estados Unidos e Irán después de que Donald Trump diera por rota la tregua. Concretamente, el Departamento de Estado estadounidense ha emitido una alerta mundial por el riesgo de una "escalada imprevista" del conflicto, y ha recomendado que los ciudadanos estadounidenses extremen las precauciones ante el deterioro de la situación de seguridad en la región. El mensaje llega después de que el mismo ejército de EE. UU. haya llevado a cabo una nueva ronda de ataques, con bombardeos contra centros de mando militar, capacidades marítimas, posiciones de lanzamiento de misiles y drones, y sistemas de defensa aérea. Como respuesta, la República Islámica ha destruido el principal centro de datos de Amazon en Bahréin y ha impactado contra objetivos militares estadounidenses en Jordania.

"Debido al aumento de las tensiones en Oriente Medio, el entorno de seguridad sigue siendo complejo, con el potencial de una escalada imprevista", dice el Departamento de Estado, motivo por el cual ha instado a sus ciudadanos a mantenerse informados y seguir las indicaciones de las embajadas y consulados. Además, el gobierno estadounidense ha advertido que la evolución del conflicto podría provocar interrupciones en los viajes internacionales, incluidas cancelaciones de vuelos y cierres del espacio aéreo, y ha pedido que los ciudadanos de EE. UU. que se encuentren en la región se preparen para posibles cambios repentinos en las condiciones de seguridad y transporte. Ahora bien, la alerta, de alcance mundial, no prohíbe viajar, pero sí que insta a los ciudadanos estadounidenses a evaluar con cuidado sus desplazamientos a Oriente Medio, como también a consultar las recomendaciones oficiales antes de emprender ningún viaje.

Los ataques de EE. UU. e Irán

Como decíamos, la advertencia de Estados Unidos ha llegado en el décimo día de intercambio de ataques entre Washington y Teherán. "Las fuerzas estadounidenses han atacado centros de mando militar iraníes, capacidades marítimas, lugares de lanzamiento de misiles y drones, y sistemas de defensa aérea para degradar la capacidad de Irán de continuar atacando a buques comerciales que transitan por el estrecho de Ormuz", ha indicado el Comando Central de Estados Unidos (Centcom). Asimismo, ha señalado que el tráfico de buques comerciales por el corredor marítimo continúa. Por su parte, medios iraníes han reportado explosiones en varios puntos del país como la isla de Qeshm y las ciudades de Bandar Abbas, Sirik, Bandar Lengeh, Chabahar, Konarak y Esfahan, sin informar de los daños. Trump ya había amenazado a la República Islámica con hacerla pagar por la muerte de tres soldados en Jordania y en Irak, los primeros desde que se rompió la tregua. En total, han muerto 17 militares estadounidenses desde la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero.

Al régimen de los ayatolás no se han quedado de brazos cruzados y han respondido con ataques en diferentes puntos de la región. "Los combatientes de la Fuerza Aeroespacial de la Guardia Revolucionaria (...) han atacado con varios misiles de crucero el centro de datos principal de la empresa estadounidense Amazon en Bahréin, destruyéndolo por completo", ha informado la Guardia Revolucionaria, que ha detallado que el ataque realmente responde al bombardeo norteamericano del domingo contra instalaciones civiles y la central nuclear en construcción de Darkhovin, en la provincia suroccidental de Juzestán. Ni la compañía ni las autoridades de Estados Unidos o de Bahréin han reaccionado a las afirmaciones de la Guardia Revolucionaria.

Un mes del acuerdo de Suiza

En un segundo comunicado, la Guardia Revolucionaria ha informado de un ataque con misiles contra una base norteamericana en Jordania, y ha asegurado haber destruido un sistema de radar de defensa antimisiles y un avión de combate F-15 que se encontraba en un refugio reforzado. Teherán ha defendido que este tipo de acciones forman parte de una campaña destinada a neutralizar los sistemas de defensa aérea estadounidenses y facilitar ataques posteriores con misiles contra objetivos militares de Washington en Oriente Medio. "Esta región no es lugar para los invasores norteamericanos. El ejército estadounidense debe abandonar nuestra región para evitar sufrir más bajas", han insistido. Sin embargo, no han aportado pruebas de los daños.

Justo este martes hace un mes que Estados Unidos e Irán acordaron una hoja de ruta en Suiza, el pasado 21 de junio. Aquel pacto incluía un periodo de 60 días para llegar a un acuerdo nuclear definitivo y una paz duradera, aunque desde entonces ha habido bombardeos y ataques de un lado y del otro. 

 

Imagen principal: un avión de guerra de Estados Unidos en el mar Arábigo, cerca del estrecho de Ormuz / Centcom