Una de las plazas más tranquilas de la Vila de Gràcia y con más vecinos de Gràcia es, sin duda, la de Rovira i Trias. La plaza en sí misma no tiene nada de especial; lo que la hace diferente, sin embargo, es que se mantiene tal como era hace muchos años. Mira si continúa igual que incluso parte del rodaje de El embrujo de Shanghai, la película dirigida por Fernando Trueba basada en la novela del escritor Juan Marsé, se rodó en la misma plaza, eso sí, añadiendo los decorados para crear el ambiente de la época, desde el desaparecido cine Rovira hasta los adoquines de la plaza.

Pues bien, de la plaza Rovira sale hacia arriba la calle Rabassa, donde encontramos el restaurante Oníric, justamente donde durante muchos años estuvo ubicado el restaurante La Panxa del Bisbe, ahora situado en la calle Torrent de les Flors y uno de los locales preferidos de Rosalía, pero eso es otro tema. Como decía, el restaurante Oníric acaba de ganar la distinción Bib Gourmand concedida por la Guía Michelin, el galardón que reconoce una cocina excepcional a un precio muy atractivo.

Seguro que oiremos hablar de esta joven pareja, Laura y Jonatan, dado que es muy difícil encontrar un menú de esta calidad a este precio, no solo en el barrio de Gràcia sino en toda Barcelona

Así, hoy que estoy por la zona me acerco a probar su menú del día al precio imbatible de 24 € con pan, agua y café incluidos, a ver si realmente merece la pena. Aparco en la plaza —me sorprende que las terrazas estén llenas a pesar del frío que hace— y entro en el local, un espacio reducido y optimizado que también está lleno pero más calentito.

Me atiende Laura, catalana de pura cepa, que controla la sala mientras su pareja, Jonatan, oriundo de Palencia, pero muy culé, se está peleando con los fogones. Los felicito por el nuevo galardón, con el que están evidentemente muy contentos; los reconocimientos al trabajo hecho siempre son bienvenidos.

Pan con aceite y mantequilla. Oníric / Foto: Víctor Antich

Comienzo con unos aperitivos, y aparece en la mesa el agua de tomillo y limón acompañada de leche frita de boniato con un cremoso de pipas de girasol y una pequeña degustación de miso fermentado elaborado con la piel del boniato, que así de entrada te descoloca por su calidad.

Taco relleno de mejillones. Oníric / Foto: Víctor Antich

No soy muy fan del pan con mantequilla y aceite a medio día, pero hay que decir que este pan que compran en Manresa, con esta mantequilla de pimentón y el aceite de primera presión elaborado en Sevilla, es un buen recurso mientras no llega el taco dorado de maíz relleno de mejillones con una salsa de piquillo ahumado y una emulsión de codium que refuerza los gustos marinos y salinos.

Tartar de corazón de ternera. Oníric / Foto: Víctor Antich

Me llega un tartar de corazón de ternera, sí, de corazón, uno de los platos que ofrecen desde que abrieron y que está fuera del menú de mediodía, pero el chef ha querido que lo pruebe. Me parece una maravilla lo que consigue el chef con un producto tan humilde como el corazón de una ternera, está muy bien condimentado y veo que lleva encurtidos, yema de huevo y unos puntitos de mayonesa de kimchi.

Flor de pimiento verde. Onírico / Foto: Víctor Antich

La flor de pimiento verde es de concurso, viene dispuesta sobre un hummus de sésamo blanco con una salsita parecida a un zumo de naranja, y la acompaña un espagueti hecho con el sésamo. Por encima añaden unas gotas de guindilla fermentada que le dan el toque picante y realzan los sabores de todo el conjunto.

Canelón de pollo asado. Oníric / Foto: Víctor Antich

Avanzándonos a la Navidad, el plato principal resulta ser un canelón de pollo asado con una demi-glace de carne, bechamel de romero y maíz.

Ganache de chocolate. Oníric / Foto: Víctor Antich

Para limpiar el paladar, los postres comienzan con un helado de pera con espuma de kéfir y un cremoso de mandarina antesala de la ganache de chocolate con helado de castaña. Ya os digo ahora que es muy difícil encontrar un menú de esta calidad a este precio, no solo en el barrio de Gràcia, sino en toda Barcelona. Seguro que oiremos hablar de esta joven pareja. Vayan, coman y vencerán.