Mis restaurantes favoritos de la Costa Brava donde comer el mejor pescado, marisco y arroz

Soca-rel (Llofriu)

Cerca de Llofriu, se esconde uno de los restaurantes que más me gusta recomendar cuando alguien me pregunta dónde comer un buen arroz en la Costa Brava. Jordi Garrido lleva años poniendo el corazón y el alma en él, y eso se nota en cada plato que sale de la cocina.
Sus arroces son, sin lugar a dudas, de los mejores que he probado en esta zona del país. El secreto no es otro que una combinación casi perfecta de producto, técnica y paciencia. Todo se cocina al momento, con materias primas de primera calidad y, sobre todo, con fuego de sarmiento, una cocción cada vez más difícil de encontrar, que aporta un aroma y una profundidad de sabor extraordinarios.

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Soca-rel / Foto: Víctor Antich


Ahora bien, reducir el Soca-rel a sus arroces sería injusto. La carta también ofrece excelentes entrantes de temporada, pescados y carnes seleccionadas, siempre con una cocina honesta, que respeta el producto por encima de todo y sin artificios innecesarios.

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Soca-rel / Foto: Víctor Antich


Es uno de esos restaurantes que no necesita grandes escenografías ni fuegos artificiales para convencer al cliente. Simplemente, hacen las cosas muy bien desde hace años. Y eso, en gastronomía, sigue siendo lo más difícil de lograr. Si sois de los que planificáis una escapada en función de dónde comeréis, el Soca-rel es una parada obligada.

Compartir (Cadaqués)

En pleno corazón de Cadaqués, dentro de una preciosa casa de piedra del siglo XVIII, el Compartir Cadaqués se ha convertido, con el paso de los años, en uno de los grandes referentes gastronómicos de la Costa Brava. No es de extrañar. Al frente del mismo están Oriol Castro, Eduard Xatruch y Mateu Casañas, los tres chefs del Disfrutar, que han sabido crear un restaurante con personalidad propia, mucho antes de que llegaran todos los reconocimientos internacionales.

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Tartar de tomate con sandía y vinagreta de mostaza. Compartir Cadaqués

El menú degustación es una apuesta segura para descubrir su cocina más creativa, con platos ya convertidos en clásicos de la casa, como el canelón de atún, las sardinas marinadas o las navajas con vinagreta de piñones. Ahora bien, una de las grandes virtudes del Compartir es que también te permite improvisar una gran comida a partir de la carta, compartiendo unas ostras, un buen pescado o un magnífico arroz frente a una copa de vino.

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Bacalao con fricandó y colmenillas. Compartir Cadaqués.

La excelente cocina, el ambiente relajado y un servicio joven, atento y muy profesional explican por qué sigue siendo uno de los restaurantes imprescindibles de Cadaqués.

La Taverna del Mar (S'Agaró)

Pocas mesas de la Costa Brava pueden presumir de una historia tan larga como la de La Taverna del Mar. Inaugurada en 1936 por Josep Ensesa Gubert, solo pudo abrir dos días antes de que el estallido de la Guerra Civil obligara a la familia a bajar la persiana. Finalizado el conflicto, volvió a abrir sus puertas en el verano de 1939, justo enfrente de la playa de Sant Pol, junto al emblemático Hostal de la Gavina.

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Carro de pescados. La Taverna del Mar. Foto: Víctor Antich

Noventa años después, sigue siendo una de las grandes instituciones gastronómicas del litoral catalán. Este verano, coincidiendo con el aniversario, ofrecen un menú conmemorativo que resume perfectamente la esencia de la casa: ostras, almejas, cocochas de merluza al pil-pil, gamba de Palamós, pescado de lonja y unos postres que ya forman parte de su identidad.

Llevo años visitando estos restaurantes y, si hoy tuviera que recomendar solo unos cuantos a un amigo, serían exactamente estos

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La Taverna del Mar / Foto: Víctor Antich

La ubicación es privilegiada, pero lo que realmente hace grande a este restaurante es su capacidad de mantener intacto el nivel gastronómico tras nueve décadas de historia. Un clásico que sigue plenamente vigente.

Cal Campaner (Roses)

Si estáis en Roses y os gusta el pescado de verdad, hay una dirección que difícilmente os decepcionará: Cal Campaner. Anna y Joan han convertido este restaurante en un auténtico templo del producto, donde el protagonista absoluto es lo que llega cada mañana de la lonja.

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Cal Campaner de Roses / Foto: Víctor Antich

La mayoría de los pescados y mariscos pasan por la brasa Josper, una cocción que respeta al máximo la calidad del producto y potencia su sabor. Gambas de Roses, espardeñas, cabrachos, dentones, calamares o cigalas desfilan por una carta que cambia en función de la temporada y de lo que ofrece el mar. Cuando el tiempo no acompaña, completan la oferta con capturas de Llançà o, puntualmente, de Santa Pola.

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Cal Campaner de Roses / Foto: Víctor Antich

Para los más tradicionales, tampoco faltan los grandes platos marineros de siempre: suquets, arroces o calderetas cocinados con el mismo respeto por el producto que define a toda la casa. Una apuesta segura para entender la cocina marinera ampurdanesa.

Cal Narra y Els Pescadors (Llançà)

Hay restaurantes que resulta difícil separar, ya que forman parte de un mismo paisaje y de una misma manera de entender la cocina. Esto es exactamente lo que sucede con Cal Narra y Els Pescadors, situados uno al lado del otro, justo enfrente de la playa del Port de Llançà.

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Can Narra. Foto: Víctor Antich

Llevo muchos años visitándolos y todavía hoy me cuesta decidir cuál me gusta más. En Cal Narra he comido algunos de los mejores suquets de pescado que recuerdo, de esos que concentran toda la esencia de la cocina marinera del Empordà. En Els Pescadors, en cambio, la langosta frita se ha convertido con los años en una auténtica institución y en una de las especialidades más buscadas por los amantes del buen producto.

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Els Pescadors / Foto: Víctor Antich

Ambos comparten una misma filosofía: pescado y marisco de primera calidad, cocina sin artificios y un trato familiar que te hace sentir como en casa desde el primer momento. Junto con el restaurante Miramar de Paco Pérez, han contribuido decisivamente a convertir Llançà en uno de los grandes destinos gastronómicos de la Costa Brava.