La otra crisis de Ceuta: la acogida (y el reparto) de menores migrantes

Una vez detenido el primer golpe en la frontera con Marruecos, hay que prestar atención a la otra crisis de Ceuta: la de la acogida (y el reparto) de menores migrantes. El consejero ceutí de Presidencia y Gobernación, Alberto Gaitán, informó de que la ciudad autónoma acoge a un total de 862 menores migrantes en sus centros y en otros recursos extraordinarios, una cifra que supone una sobreocupación del 2.872%. "La capacidad ordinaria que nos atribuye el ministerio es de 29. Estamos hablando, por lo tanto, de una sobreocupación de casi el 3.000%", indicó Gaitán en una entrevista concedida a la Cadena SER. Además, el gobierno autonómico tiene constancia de que hay muchos otros jóvenes que entraron el pasado 30 de julio que todavía no han pedido ser atendidos o que están escondidos.

El consejero señaló que "esta es la situación hoy", e incidió en el hecho de que "podrán ir saliendo más menores que hayan podido ser recogidos en alguna casa, etcétera". "Esta es la situación de incertidumbre, porque no está todo cerrado y ahora mismo puedo hablar de lo que tenemos controlado, pero que podrá aumentar en los próximos días". Fuentes del gobierno ceutí han explicado a EFE que el centro de acogida de La Esperanza, la nave del Tarajal Nueva Esperanza y los dos espacios habilitados en Piniers tienen censados, efectivamente, cerca de 900 niños —todos ellos marroquíes. Además, el ejecutivo advierte de que muchos niños se pueden estar escondiendo en asentamientos ilegales, sobre todo en las montañas, mientras que otros quizás todavía no han sido detectados por la policía local.

La organización Save the Children ha alertado del "grave riesgo" de que haya menores fuera del sistema de protección en Ceuta, y ha recordado que la ciudad atiende a una cifra de jóvenes muy por encima de su capacidad estructural. La ONG teme que haya niños que todavía no hayan podido ser identificados y derivados a los recursos correspondientes, y que continúen en la calle o en espacios que no reúnen las condiciones necesarias para garantizar su seguridad y bienestar. "La prioridad en estos momentos debe ser que ningún niño o niña quede sin protección. Todos los menores de edad deben ser identificados cuanto antes y trasladados a un recurso seguro en el que puedan recibir atención especializada y apoyo psicosocial", señala.

Save the Children ve urgente reforzar los equipos encargados de identificar a los menores de edad y otros perfiles vulnerables, proporcionar asistencia humanitaria y agilizar su derivación a los recursos, así como habilitar nuevos espacios de acogida que permitan responder a las necesidades actuales mientras se vayan organizando los traslados a la Península. Concretamente, desde la organización consideran imprescindible acelerar los traslados de los menores no acompañados a otras comunidades autónomas para aligerar la presión sobre el sistema de protección de Ceuta y garantizar que todos ellos puedan recibir la atención adecuada. Finalmente, recuerdan que la protección de la infancia es una responsabilidad compartida entre todas las administraciones y que no puede recaer únicamente sobre los territorios fronterizos como es el caso de Ceuta.

 

Imagen principal: un centro de menores en Melilla / Efe