La Moncloa ha destituido de forma fulminante a la funcionaria que difundió la alerta por la crisis de Ceuta, según han informado varios medios este lunes por la noche —sumando un nuevo elemento de controversia a la gestión gubernamental de la situación, marcada ahora por el debate sobre la información facilitada por las diferentes administraciones—. Se trata de la responsable de la difusión de alertas informativas del Departamento de Seguridad Nacional (DSN) de la Presidencia del Gobierno, que el pasado viernes por la mañana distribuyó una comunicación oficial en la que se reconocía que la cifra de inmigrantes que habían entrado en Ceuta ya era entonces de 49.000 personas. Según fuentes conocedoras, tanto Presidencia como Interior consideraron que aquella información tenía carácter interno y que no se tenía que hacer pública entonces.
"En las últimas 24 horas, se estima que más de 49.000 inmigrantes han accedido irregularmente a Ceuta a través del espigón y la playa del Tarajal, hecho que supone la crisis migratoria más grande registrada en la ciudad desde mayo de 2021. Anoche, mientras miles de personas seguían llegando a la ciudad marroquí de Castillejos con esta misma intención, algunos medios marroquíes informaban de que fuerzas de seguridad marroquíes habían empezado a usar material antidisturbios para dispersarlas", decía la alerta publicada en el sitio web del DSN, que después fue borrado. Desde entonces, no se ha publicado ningún mensaje más. Esta alerta supuso el primer reconocimiento oficial de la dimensión que había tomado la irrupción masiva de inmigrantes en Ceuta. La rapidez con la cual una fuente oficial reconocía la magnitud de la crisis y admitía, de facto, que la situación había alcanzado dimensiones extraordinarias llamó la atención de muchos observadores. Por ejemplo, la agencia de noticias Reuters publicó la cifra poco antes de las diez de la mañana. Poco después, tanto el ministerio de Fernando Grande-Marlaska como el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, usaron la misma información en sus comparecencias públicas.
Malestar en el Gobierno
La difusión de esta información provocó malestar entre los responsables políticos del Gobierno español, que consideraron que la publicación del dato era precipitada y ordenaron la destitución inmediata de la funcionaria. La general Loreto Hurtado, jefa del DSN, la llamó para comunicarle la decisión por indicaciones de "más arriba", a pesar de que la afectada estaba disfrutando de sus vacaciones. La orden tenía efecto desde el 1 de agosto, y solo se le permitió volver a su despacho para recoger sus efectos personales. Al respecto, se debe decir que no es habitual prescindir de un funcionario de Presidencia de esta manera, sino que lo más común es acordar con él las condiciones de su regreso a la administración de origen —en este caso, el Ministerio de Defensa—. Ni se informó de nada a Defensa ni se abrió con la afectada ningún tipo de proceso para organizar su reincorporación al ministerio, hecho que ha levantado polvareda dentro del departamento. Ahora, no tiene destino, de manera que habrá sufrido una rebaja sustancial de sus retribuciones.
La funcionaria se incorporó al cargo en 2018, y era la responsable de actualizar tanto el sitio web como las redes sociales del DSN, un canal de referencia para seguir en tiempo real las principales crisis que afectan la seguridad nacional. En este sentido, cabe recordar que el DSN, integrado en el Gabinete de la Presidencia del Gobierno español, es el órgano encargado de hacer el seguimiento de las principales crisis que afectan al Estado y de asesorar al presidente en la materia. Entre sus funciones también figuran la elaboración de informes de situación y la difusión de información institucional sobre emergencias y riesgos mediante el sitio web y las redes sociales, una práctica habitual en episodios de relevancia especial. Sin embargo, desde aquel mensaje del viernes por la mañana, no se ha publicado nada más en la página del DSN.