Lleida es una ciudad preciosa que se puede dividir de muchas maneras: el centro urbano y la huerta; los pulmones verdes y los barrios; o los márgenes derecho e izquierdo del río. El Segre divide la ciudad en dos, y en el margen izquierdo, en la famosa barriada de Cappont, encontramos un pequeño bar que prepara unos deliciosos desayunos de tenedor de cocina tradicional para todos los paladares. Y cuando decimos todos, son todos, celíacos incluidos. Porque en el Bar Casa Roso cocinan la mayoría de platos sin gluten. Hoy descubrimos este rincón de mi querida Lleida para disfrutar de un desayuno de tenedor como es debido.
Un buen desayuno tradicional en Cappont
En la calle Riu Besòs, 7, en la barriada de Cappont de Lleida, encontramos el Bar Casa Roso, un pequeño local de cocina tradicional que prepara unos desayunos de tenedor excelentes. Regentado por Nando y Rosa, Casa Roso lleva 5 años abierto. La pareja tenía claro que querían abrir un negocio de restauración juntos, e hicieron realidad su sueño con este proyecto que ahora ya han consolidado.
Con Nando en la cocina y Rosa en la barra y la sala, el restaurante está especializado en desayunos de tenedor, vermuts y almuerzos de platillos. Para cenar abren solo los viernes. El local es acogedor y singular, con cientos de fotos de clientes que han visitado el establecimiento.
Para acabar, ¿qué mejor que unos buenos postres caseros hechos con producto de proximidad? Una tarta de manzana de la huerta de Lleida y una buena tarta de queso
Pero más allá de la calidad de los platos y la singularidad del proyecto, lo más relevante de Casa Roso es que preparan la mayoría de platos sin gluten. Una gran noticia para los celíacos, a quienes a menudo les cuesta encontrar locales que se adapten a sus necesidades. Porque, al fin y al cabo, alguien que no sea celíaco también puede comer sin gluten; la suya es una cocina inclusiva y no excluyente. Todo el mundo tiene derecho a disfrutar de un buen desayuno de tenedor de chup-chup.
Comenzamos este desayuno con dos platos para quitarse el sombrero: las sardinas en escabeche y los pulpitos con salsa. Platos para mojar pan que están de escándalo. Seguimos con dos especialidades de la casa: por un lado, la oreja a la gallega; por el otro, los callos con capipota. El primero, un plato único y sabroso. El segundo, un imprescindible de los desayunos de tenedor.
El plato fuerte de la comida es, sin duda, la cola de buey. Un gran plato que hace vibrar y que es tan meloso que la carne se deshace.
Para acabar, ¿qué mejor que unos buenos postres caseros hechos con producto de proximidad? Una tarta de manzana de la huerta de Lleida y una buena tarta de queso, ambas caseras, cierran una comida deliciosa en este pequeño local del margen izquierdo del río Segre, en la famosa y querida barriada de Cappont.