Cada campaña de la Renta deja una situación que se repite año tras año con miles de trabajadores pagan más IRPF del que realmente les corresponde. Y es que muchas deducciones ya existen y están reconocidas por Hacienda, pero pasan desapercibidas porque no suelen aparecer automáticamente en el borrador.
El problema no está en que sean beneficios nuevos ni difíciles de aplicar. La clave está en que el contribuyente debe revisar y completar ciertos datos manualmente. Según recuerdan expertos fiscales, hay tres deducciones especialmente olvidadas que pueden reducir directamente el resultado de la declaración.
Tres deducciones que muchos trabajadores dejan escapar
La primera es la deducción por gastos de defensa jurídica. Permite desgravar hasta 300 euros anuales por costes relacionados con abogados, procuradores o graduados sociales cuando intervienen en conflictos laborales. De este modo, situaciones como despidos, reclamaciones salariales o procedimientos relacionados con el trabajo pueden generar un ahorro fiscal. Y es que ni siquiera es imprescindible llegar a juicio: basta con que exista relación directa con el conflicto laboral.

La segunda gran olvidada son las cuotas sindicales. En este caso, las cantidades pagadas reducen directamente la base imponible del IRPF y pueden generar un ahorro interesante en la declaración final. La tercera corresponde a las cuotas de colegios profesionales. Se pueden deducir hasta 500 euros al año siempre que la colegiación sea obligatoria para ejercer la actividad profesional. Es una ventaja especialmente relevante para profesiones reguladas.
El problema está en el borrador de Hacienda
La realidad es que muchas de estas deducciones no aparecen incorporadas automáticamente en los datos fiscales de la Agencia Tributaria. Por eso, muchos trabajadores creen erróneamente que no tienen derecho a aplicarlas. Además, existe otra dificultad: conservar justificantes. Certificados sindicales, facturas de servicios jurídicos o acreditaciones de colegiación suelen ser necesarios para respaldar la deducción si Hacienda lo solicita. También hay cierta confusión porque muchos asalariados creen que estas ventajas fiscales solo afectan a autónomos, cuando no es así. Si se cumplen los requisitos legales, también pueden aplicarlas trabajadores por cuenta ajena.
Estas deducciones están previstas dentro de la normativa del IRPF y pueden modificar de forma significativa el resultado de la declaración. En algunos casos, incluso convierten una declaración a pagar en una devolución. Así pues, revisar el borrador antes de confirmar la Renta puede marcar una diferencia importante. Porque muchas veces el ahorro no depende de nuevas ayudas ni cambios fiscales, sino de utilizar correctamente deducciones que ya existen y que cada año miles de trabajadores dejan escapar.