Si buscas una manera de preparar alitas de pollo irresistibles sin freír ni complicarte en la cocina, la receta de Rosa González es perfecta. Estas alitas combinan textura crujiente por fuera y jugosidad por dentro gracias a un empanado especial y una cocción en horno caliente. Con ingredientes sencillos como harina, pan rallado, especias y huevos, y un truco de horneado por etapas, se logra que cada alita tenga un sabor profundo y una textura inmejorable. Además, es una opción más ligera que las alitas fritas, manteniendo todo el sabor de este plato clásico que gusta a toda la familia, desde mayores hasta los más pequeños.

Preparación paso a paso de alitas crujientes al horno

Rosa González empieza preparando una mezcla con harina, ajo en polvo, cebolla en polvo, pimentón y orégano, que servirá para rebozar las alitas previamente salpimentadas. Por otro lado, bate huevos y leche para crear un segundo empanado que permita que el pan rallado se adhiera correctamente a la carne. Las alitas se pasan primero por la harina especiada, luego por la mezcla de huevo y leche, y finalmente por pan rallado, asegurando que cada pieza quede completamente cubierta y lista para el horno.

Alitas de pollo / Foto: Unsplash
Alitas de pollo / Foto: Unsplash

Alitas crujientes y jugosas: el truco está en el rebozado y la cocción

Mientras las alitas se preparan, la cocinera precalienta el horno a 220 grados con calor arriba y abajo. Las coloca en una bandeja con papel de hornear y las hornea 20-25 minutos, luego les da la vuelta y las deja otros 20 minutos, logrando que queden crujientes por fuera pero manteniendo la jugosidad en el interior. Una vez fuera del horno, se recomienda dejar reposar unos minutos para que se atemperen antes de servir. El resultado es un plato que se puede disfrutar tanto como aperitivo, acompañamiento o plato principal, y que realmente sorprende por su textura y sabor.

Este método no solo garantiza alitas deliciosas y llenas de sabor, sino que también demuestra que con pocos ingredientes y pasos sencillos se puede lograr un resultado digno de los mejores restaurantes especializados en carne. La combinación de especias y el rebozado con harina y pan rallado aportan un sabor aromático y crujiente, mientras que la cocción escalonada en horno mantiene la carne jugosa y tierna, evitando que se reseque especialmente por dentro.

 

 

Estas alitas de pollo al horno son una receta fácil, sabrosa y versátil, ideal para cualquier ocasión, desde reuniones familiares hasta cenas rápidas entre semana donde no tienes muchas ganas de pensar ni de pasar mucho tiempo cocinando. Siguiendo los pasos de Rosa González, conseguirás un plato lleno de sabor, textura y presentación atractiva, que seguramente repetirá cualquier amante del pollo en casa.