En Barcelona no faltan bares donde comer una buena tortilla de patatas, pero hay algunos locales que han logrado convertirse en auténticos templos para los amantes de este plato. Uno de ellos es Bar El Pollo, un pequeño establecimiento situado en la calle del Tigre, en pleno barrio del Raval, que ha ganado fama gracias a una versión muy particular de la tortilla. Entre quienes se han declarado seguidores de este lugar aparece incluso la cantante Rosalía, que ha mencionado este bar como uno de los sitios donde disfrutar de su tortilla preferida.
La tortilla favorita de Rosalía se hace en este bar
El local se ha ganado una clientela fiel con el paso del tiempo. Muchos vecinos y aficionados a la gastronomía lo consideran uno de los lugares donde probar una de las tortillas más interesantes de la ciudad, algo que explica que siempre haya ambiente en su barra. Pero lo que realmente diferencia su receta es un detalle poco habitual en Barcelona y que conecta directamente con la tradición culinaria del País Vasco.

La tortilla que preparan en Bar El Pollo incorpora lo que en Bilbao se conoce como “txapela”. El término hace referencia a una capa muy fina de huevo que se coloca encima de la tortilla una vez terminada, casi como si fuera una crepe extremadamente ligera. Esta cobertura crea una textura especial: por debajo queda la tortilla cremosa y dorada, mientras que la superficie ofrece un acabado suave y delicado que la hace fácilmente reconocible.
El resultado es una pieza muy jugosa en el interior y con un aspecto característico que llama la atención en cuanto llega a la mesa. Ese pequeño gesto técnico, heredado de la forma de trabajar la tortilla en algunos bares de Bilbao, es el elemento que ha convertido a este bar del Raval en un lugar diferente dentro del panorama gastronómico barcelonés.
Un bar donde la tortilla se convierte en protagonista
Más allá de la tortilla, el local también trabaja con otras recetas que siguen la misma filosofía de cocina sencilla pero bien ejecutada. En su carta aparecen cazuelas tradicionales, platos pensados para compartir y elaboraciones que encajan con el ambiente de bar clásico donde la barra y el producto tienen protagonismo.

El espacio mantiene además una personalidad propia. En el local hay presencia de barman, algo que no siempre es habitual en bares de este estilo, y se han incorporado también vinos naturales, una tendencia que cada vez gana más peso en el panorama gastronómico de la ciudad.
Todo esto convierte a Bar El Pollo en un sitio que mezcla tradición, ambiente de bar y pequeños detalles gastronómicos que marcan la diferencia. No es un restaurante de lujo ni un local sofisticado, pero precisamente ahí reside parte de su encanto: un bar donde la tortilla se convierte en protagonista y donde una técnica heredada de la cocina vasca ha terminado conquistando a muchos comensales, incluida una de las artistas españolas más conocidas del mundo.