La gastronomía se ha convertido en uno de los grandes placeres de las estrellas del Barça, y en el caso de Jules Koundé, hay un restaurante que destaca por encima del resto. El defensa francés no duda en recorrer más de 100 kilómetros desde Barcelona hasta Tarragona para disfrutar de la cocina de El Terrat, un espacio que ha logrado consolidarse como referencia gastronómica en Catalunya. Ubicado a unos 109 kilómetros de la ciudad condal, El Terrat ha conseguido hacerse un nombre propio gracias a una propuesta basada en el producto de temporada y de proximidad. Su presencia en la Guía Michelin y el reconocimiento con un Sol Repsol en confirman el nivel de una cocina que combina técnica, creatividad y respeto por la materia prima.
Koundé tiene que hacer un largo trayecto para visitar uno de sus restaurantes favoritos
Dos menús para entender su cocina
El restaurante ofrece dos menús degustación que permiten descubrir su propuesta desde diferentes enfoques. Por un lado, el menú Olivus, con un precio de 85 euros, que recorre una selección variada de platos tanto de carne como de pescado. Es la opción más completa para quienes buscan una experiencia amplia y equilibrada sin pasar a aspectos muy sofisticados. Por otro, el menú Mare Nostrum, con un precio de 115 euros, apuesta por un formato más dinámico, cercano al picoteo, donde el comensal puede probar distintas elaboraciones en pequeñas dosis. Ambas opciones reflejan el estilo del chef, con platos que combinan tradición y vanguardia.
Para quienes prefieren elegir, también existe la carta, donde los precios de los platos principales superan los 25 euros, salvo en el apartado de postres. Una propuesta que mantiene el nivel y la exigencia en cada elaboración.
Platos que marcan la diferencia
Entre las especialidades más destacadas del restaurante aparecen propuestas que resumen perfectamente su filosofía. Las cocochas de merluza con pil-pil de jamón ibérico y judías de Santa Pau son uno de los platos más reconocidos, combinando tradición y creatividad. También destaca el níscalo glaseado con jugo de pollo asado, vieiras y salsa holandesa, una elaboración que mezcla sabores de tierra y mar con una ejecución muy cuidada.
En el apartado de carnes, el nivel no baja. El solomillo de ternera de Girona con cremoso de chirivía, gel de ciruelas y coles de Bruselas glaseadas es una de las propuestas más completas. A esto se suman platos como el ciervo marinado con toques marroquíes o el tajín de paletilla de cordero lechal a baja temperatura.
Así pues, no sorprende que Koundé esté dispuesto a hacer más de 100 kilómetros para sentarse en su mesa. El Terrat no es solo un restaurante, es una experiencia gastronómica que ha conquistado a la élite del fútbol y que sigue creciendo como uno de los grandes referentes culinarios de Catalunya.