Con la primavera a la vuelta de la esquina, tener la calefacción encendida suele dar un poco de rabia. Y es que las ganas de darle al botón de apagar y ahorrarse un gasto son cada día mayores. Pero, lejos de desesperarte porque las temperaturas no suben lo suficiente (sobre todo en zonas de interior o de montaña), sácales más partido a los radiadores. Además de calentar estancias y de ayudar a que la ropa se seque antes, un radiador te puede ayudar de otras muchas formas. ¿Un ejemplo? Hacer yogur.

Preparación

Hacer yogur en casa es algo mucho más sencillo de lo que se cree y, sobre todo, no se necesita la cantidad de utensilios que nos hacen creer. En este caso, con unos botes de cristal es más que suficiente. En cuanto a los ingredientes, la lista es bien corta: leche y yogur natural. El primer paso es opcional, pero ayuda a que el proceso sea más rápido. Puedes comenzar con la leche del tiempo, pero si la calientas un poco, será como darle un empujón al proceso. Después, reparte esa leche entre los botes de cristal (asegúrate de que estén limpios) y añade una cucharada de yogur a cada bote. Cierra bien y colócalos sobre el radiador caliente.

El yogur que se obtiene tras más de 6 horas en el radiador a una temperatura entre los 30 y los 40 grados es yogur natural

Es importante que el radiador tenga una temperatura constante, por lo que elige las horas en las que va a estar encendido antes de preparar la mezcla. Si tus radiadores se encienden y se apagan de forma automática, puedes envolver los botes en una toalla para que mantengan el calor durante más tiempo. Sin duda, un truco sencillo que puede salvar el producto.

Iogurt Foto Cedida
Yogur natural. / Foto: Cedida

Producto vivo

La razón por la que una cucharada de yogur puede convertir un tarro de leche en más yogur es que este es un producto vivo. El yogur está repleto de bacterias vivas, por eso está considerado un probiótico. Esas bacterias son muy beneficiosas para nuestro organismo, ya que ayudan a equilibrar nuestra microbiota, algo esencial para la salud en general. Esas mismas bacterias que ayudan a que nuestro estómago funcione a la perfección y que incluso nuestro estado de ánimo mejore por muy gris que esté fuera, también son las responsables de que la leche se convierta en yogur en unas horas.

Radiador
Radiador doméstico. / Foto: Cedida

El yogur que se obtiene tras más de 6 horas en el radiador a una temperatura entre los 30 y los 40 grados es yogur natural. Pero eso no quiere decir que lo tengas que consumir así. Si te gusta más dulce, puedes añadir una cucharada de azúcar o miel y si prefieres los de sabores, solo es necesario un poco de mermelada para darle sabor y un poco de color. Esto es solo la base del yogur que más te guste. Perfecto para consumir al instante o preparar tus recetas preferidas. Eso sí, casero, controlando los ingredientes y a tu ritmo. ¿Te animas a probarlo?