La Guerra Civil española fue un conflicto que dejó huella en muchos ámbitos de la sociedad catalana. A punto de cumplir los 90 años del estallido bélico, ahora salen a la luz los pueblos catalanes que se vieron obligados a cambiar de nombre durante la Guerra Civil. Sin duda, este fue uno de los episodios menos conocidos de una decisión impulsada principalmente para eliminar referencias religiosas y adaptar la toponimia al nuevo contexto político y social.
Las principales razones del cambio de nombre de pueblos catalanes durante la Guerra Civil
Según los estudios del catedrático de Geografía de la Universitat de Barcelona Joan Tort, hasta 124 de los 1.068 pueblos catalanes de la época cambiaron de nombre durante los primeros meses de la Guerra Civil. Esta transformación se enmarca en un contexto revolucionario marcado por el auge de movimientos anarcosindicalistas, fuertemente contrarios a la Iglesia, que promovieron la eliminación de términos como 'Sant' o 'Santa' de la geografía catalana. Así, municipios como Sant Feliu de Guíxols pasaron a llamarse simplemente Guíxols, mientras que Sant Cugat del Vallès se convirtió en Pins del Vallès.
Nombres que suprimieron el 'Santo/Santa':
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Sant Sadurní d'Anoia ⇒ Sadurní d'Anoia
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Sant Andreu de Llavaneres ⇒ Llavaneres
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Sant Feliu de Guíxols ⇒ Guíxols
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Sant Jordi Desvalls ⇒ Desvalls
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Santa Maria d'Oló ⇒ Oló
En otros casos, se introdujeron referencias geográficas o naturales, como ríos, montañas o elementos del paisaje, o bien alusiones históricas. Por ejemplo, Sant Privat d’en Bas fue rebautizado como Puigsacalm, y Sant Pere Pescador adoptó el nombre de Empori, en referencia a Empúries.
Nombres que incorporaron elementos geográficos:
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Sant Privat d'en Bas ⇒ Puigsacalm
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Sant Mori ⇒ El Puig
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Sant Daniel ⇒ La Vall de Galligants
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Sant Gregori ⇒ Tudela de Ter
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Santa Pau ⇒ Pau de Sert
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Sant Pau de Segúries ⇒ Segúries de Ter
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Palau de Santa Eulàlia ⇒ Puigflorit de Fluvià
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Sant Quintí de Mediona ⇒ Aigüesbones
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Sant Antoni de Calonge ⇒ Llevantí de Mar
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Sant Cugat del Vallès ⇒ Pins del Vallès
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Sant Feliu de Llobregat ⇒ Roses de Llobregat
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Santpedor ⇒ Graner de Bages
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Sant Climent de Llobregat ⇒ Cirerer de Llobregat
Nombres que incorporaron elementos históricos:
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Sant Pere Pescador ⇒ Empori
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Sant Joan de Palamós ⇒ Vila-romà
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Sidamon ⇒ Olèstria
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Sant Pere de Vilamajor ⇒ La Força
¿Cómo se hizo el cambio de nombre de los pueblos catalanes?
Los cambios se produjeron inicialmente de manera espontánea y a menudo desordenada. Durante los primeros meses de Guerra Civil, los comités populares locales decidieron las nuevas denominaciones sin un marco legal claro. No fue hasta octubre de 1936 cuando la Generalitat republicana intentó regular el proceso, exigiendo la aprobación de los ayuntamientos y del gobierno catalán.
Sin embargo, el proceso no estuvo exento de improvisación. Algunos nombres, como Vilaboi por Sant Boi de Llobregat o Aigüesbones por Sant Quintí de Mediona, reflejaban decisiones creativas, pero también arbitrarias. En palabras de Tort, en algunos casos estas denominaciones parecían casi eslóganes. Con la victoria franquista en 1939, todos estos cambios quedaron anulados. No solo se recuperaron los nombres anteriores, sino que muchos fueron castellanizados. Son un ejemplo San Baudilio de Llobregat o San Cucufate del Vallés.
A pesar de su relevancia, este episodio ha quedado a menudo olvidado, en parte por su corta duración y por el silencio impuesto durante la etapa republicana. Aun así, algunos municipios recuperaron posteriormente nombres adoptados durante la etapa republicana, manteniendo vivo un fragmento singular de la historia catalana.