Los pensionistas que cumplan con los requisitos pueden llegar a ahorrarse hasta un 80% en la factura de la electricidad gracias al Bono Social Eléctrico, una de las ayudas más relevantes que existen actualmente en España para aliviar el gasto energético de los hogares con menos recursos. Se trata de una medida estatal plenamente vigente y aplicable también en Catalunya.

El Bono Social Eléctrico es un descuento mensual directo en la factura de la luz que se mantiene mientras se cumplan las condiciones. Su objetivo es proteger a pensionistas, familias con ingresos bajos y colectivos vulnerables frente al encarecimiento de la energía, garantizando el acceso a un suministro básico.

Qué es el Bono Social Eléctrico y cuánto se puede ahorrar

El Bono Social consiste en un descuento aplicado sobre el precio regulado de la electricidad. En función de la situación económica y social del hogar, el ahorro puede ser muy significativo. Los consumidores vulnerables obtienen una rebaja del 40%, mientras que los vulnerables severos acceden a un descuento del 65%. En el caso de los hogares en riesgo de exclusión social, el ahorro puede alcanzar el 80% de la factura, gestionado en coordinación con los servicios sociales.

Una persona enciende la calefacción

Este descuento se aplica cada mes y cubre tanto el término de energía, es decir, lo que se consume, como parte del término fijo. Además, quienes tienen reconocido el Bono Social Eléctrico acceden automáticamente al Bono Social Térmico, una ayuda económica anual destinada a cubrir gastos de calefacción y agua caliente sanitaria.

Quién puede solicitarlo y cuáles son los requisitos

Entre los principales beneficiarios del Bono Social Eléctrico se encuentran los pensionistas que cobran la pensión mínima, ya sea de jubilación o por incapacidad permanente, siempre que no dispongan de otros ingresos relevantes. También pueden solicitarlo los hogares con ingresos bajos, calculados en función del IPREM y del número de miembros de la unidad familiar. Las familias numerosas son consideradas automáticamente consumidores vulnerables, independientemente de su nivel de ingresos. Asimismo, las personas con una discapacidad igual o superior al 33%, las víctimas de violencia de género o de terrorismo cuentan con límites de renta más amplios para acceder a la ayuda.

Para solicitar el Bono Social es imprescindible tener contratada la tarifa regulada PVPC, ser titular del contrato eléctrico y aportar la documentación que acredite la situación económica y familiar. La solicitud se tramita directamente con la comercializadora de referencia correspondiente. La importancia de esta ayuda es clave, ya que puede reducir la factura de la luz a la mitad o incluso más. Sin embargo, miles de pensionistas y hogares vulnerables cumplen los requisitos y no la solicitan por simple desconocimiento, perdiendo así un ahorro esencial en su economía doméstica.