Recientemente, se conoció el caso de una mujer que cobró durante cuatro años una pensión de orfandad, un beneficio que normalmente se concede a hijos menores de edad o personas en situaciones específicas tras la muerte de sus progenitores. Este caso ha generado dudas sobre quién tiene derecho a estas prestaciones, cómo se regulan y por qué puede producirse un cobro prolongado por error.

Qué es y quién tiene derecho a la pensión de orfandad

La pensión de orfandad es una prestación económica que forma parte del sistema de Seguridad Social en España. Su objetivo es garantizar ingresos a los hijos o descendientes de un trabajador fallecido, ayudando a cubrir necesidades básicas como educación, alimentación o vivienda. Generalmente, se concede cuando:

  • El beneficiario es menor de 18 años.

  • O hasta los 21 años si continúa estudios.

  • O a mayores de 21 años si presentan discapacidad o dependencia que impida trabajar.

El derecho a esta pensión puede corresponder a hijos, hijastros, adoptados o personas acogidas que dependan económicamente del fallecido. La cuantía se calcula en función de la base reguladora del trabajador fallecido y se ajusta anualmente según la normativa de la Seguridad Social.

Oficina Seguridad Social

El marco legal que regula estas pensiones se encuentra en el Real Decreto Legislativo 8/2015, que aprueba el texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social. En esta ley se establece quién tiene derecho a percibir la pensión, los requisitos de edad y estudios, así como las obligaciones de la persona responsable de comunicar cambios en la situación del beneficiario.

Por qué una mujer pudo cobrar durante cuatro años

En el caso reciente, la mujer percibió la pensión más allá de la edad ordinaria de cobro, lo que normalmente no sería permitido. Esto puede suceder por varias razones:

  1. Error administrativo: la Seguridad Social no actualizó los datos de edad o situación académica de la beneficiaria, lo que provocó la continuidad del pago.

  2. Información incompleta: el beneficiario o su representante puede no haber comunicado cambios relevantes, como alcanzar la mayoría de edad o concluir estudios.

  3. Confusión en los registros: el sistema automatizado de pagos puede mantener la prestación mientras no se detecte la irregularidad.

Aunque la percepción prolongada de la pensión no necesariamente indica fraude, la ley permite a la Seguridad Social regularizar los pagos indebidos si se detecta el error, según los artículos de control y devolución de la Ley General de la Seguridad Social.

Sede de la Tesorería General de la Seguridad Social. Foto Ministerio de Trabajo

Este caso subraya la importancia de actualizar los datos de los beneficiarios y revisar periódicamente las pensiones, tanto para evitar pagos indebidos como para garantizar que quienes realmente tienen derecho reciban la ayuda.

En definitiva, la pensión de orfandad es un instrumento esencial de protección social, pero su correcta gestión depende de la comunicación y control entre beneficiarios y administración, evitando situaciones prolongadas de cobro indebido y garantizando que los recursos lleguen a quienes más los necesitan.