Gran venta este miércoles en la casa de subastas Setdart, en Barcelona. El retrato inédito de Ramon Casas que representa a Júlia Peraire partía de un precio de salida de 40.000 euros y tenía una estimación de entre 100.000 y 150.000. Finalmente, ha alcanzado los 238.000 euros después de recibir 25 ofertas de hasta 9 licitadores. Se lo ha llevado un coleccionista privado, superando las previsiones iniciales y confirmando, a juicio de los subastadores, el interés "creciente" por piezas con valor historiográfico dentro del mercado del arte. Precisamente, la directora de Setdart, Marina Pelegrí, ha destacado la "relevancia" del descubrimiento, que permite profundizar en la relación artística y personal entre Casas y Peraire, así como en la evolución del pintor dentro del Modernismo catalán.

La obra data de 1906 y es considerada un paso previo a la icónica 'La Sargantain'. Además, se ha identificado como un estudio clave dentro del proceso creativo que culminó en una de las imágenes más emblemáticas de Casas, hoy conservada en el Cercle del Liceu. Se trata del retrato inédito de Júlia Peraire i Ricarte, la musa de Casas, que nació en Barcelona en el año 1888 en una familia de condición social humilde y de ideología republicana y atea; formada por el matrimonio de Marc Peraire —natural de Avià (Berguedà)— y Maria Ricarte —natural de Lerín (Navarra)— y establecida en la, entonces, villa de Sant Martí de Provençals. Durante un tiempo, Júlia hizo de vendedora ambulante de flores y de lotería en la Plaza Cataluña de Barcelona, donde conocería a Casas y, desde aquel momento comenzaría una relación profesional que, con el transcurso del tiempo, acabaría siendo una relación sentimental. Se casaron en 1922, después de diez años de convivencia, y estuvieron juntos hasta la muerte del pintor.

Ramon Casas, pintor, cartelista e impulsor del modernismo

Ramon Casas fue un pintor y cartelista barcelonés y uno de los principales impulsores del modernismo en Cataluña. Es uno de los pintores más reconocidos de la primera generación modernista y, junto con Santiago Rusiñol, miembro de la bohemia dorada, nombre con el que se conocía la forma de vida propia de los artistas de familias bienestantes que vivían totalmente dedicados al arte sin dificultades económicas, gracias a su condición familiar. Aparte de su gran obra, la cual destaca la galería de retratos al carbón de personalidades del mundo de la cultura y la política, también ganó numerosos premios en los concursos de carteles. Algunos de estos se hicieron muy populares, como los del Anís del Mono, los Cigarrillos París o el cava Codorniu.