El sistema de pensiones en España se encuentra en plena transformación y uno de los cambios que más interés está generando es la llamada jubilación reversible. Se trata de un modelo que podría permitir a muchos jubilados volver al mercado laboral sin renunciar completamente a su pensión.

Y es que la Seguridad Social estudia fórmulas más flexibles para adaptarse a una realidad en la que cada vez más personas quieren seguir activas tras jubilarse. No es un sistema como los actuales, sino un planteamiento nuevo que puede cambiar muchas cosas.

Trabajar a tiempo parcial sin perder la pensión

La base de este modelo es clara y pasa por compatibilizar empleo y pensión. Los jubilados podrían trabajar entre el 40% y el 80% de la jornada, manteniendo una parte proporcional de su prestación.

Jubilado. EP

Esto permite una reincorporación progresiva al trabajo. Por ejemplo, si una persona trabaja el 50%, seguiría cobrando el otro 50% de su pensión. Es un sistema más flexible que los existentes. Además, ofrece una alternativa para quienes no quieren o no pueden volver a una jornada completa, pero sí desean mantenerse activos y aumentar sus ingresos.

Un incentivo económico por esperar

Uno de los aspectos más destacados es el incentivo adicional. Si el jubilado espera al menos seis meses desde su retiro antes de acogerse a este modelo, puede recibir un complemento económico. Este plus sería del 10% para jornadas entre el 40% y el 60%, y del 20% para quienes trabajen entre el 60% y el 80%. Se trata de un incentivo pensado para evitar incorporaciones inmediatas.

El modelo también incluye a autónomos, pero con restricciones. Solo podrán acceder quienes no hayan sido autónomos en los cinco años previos a su jubilación. La principal ventaja es el aumento de ingresos como el salario, pensión parcial y complemento. Sin embargo, hay un punto clave que no cambia.

Las cotizaciones generadas durante esta etapa no incrementan la pensión futura. No se recalcula la base reguladora ni se generan nuevos derechos. Así pues, el sistema permite ganar más dinero y seguir activo, pero no mejora la pensión definitiva. Un cambio que puede transformar la jubilación tal y como se conoce hasta ahora.