Muchos jóvenes hoy en día se plantean salir de España en busca de mejores oportunidades económicas, especialmente cuando el mercado laboral local no ofrece salarios que permitan ahorrar o mejorar el nivel de vida. Este es el caso de Miguel, un español que pasó seis meses trabajando en una mina en Australia, alternando turnos de trabajo con periodos de descanso, y logró ahorrar unos 12.600 € durante ese tiempo. Su experiencia refleja cómo el sector minero australiano puede ofrecer ingresos muy superiores a lo habitual en España, incluso cuando se combinan trabajo duro con actividades de ocio y viajes durante el periodo de descanso.
Salarios en la minería australiana y coste de vida
Australia es uno de los países con salarios promedio muy altos, tanto en minería como en otros sectores. Según datos recientes, los ingresos medianos en el sector minero australiano rondan los 137.000–145.000 AUD anuales (aproximadamente 83.000-88.000 €), con variaciones según la experiencia y el rol. Esto se debe a que la minería es una industria clave en la economía australiana, con una alta demanda de trabajadores especializados y salarios que suelen superar la media nacional.
En puestos básicos o de entrada en minas remotas, muchos trabajadores consiguen ingresos muy superiores a los que obtendrían en trabajos similares en España. Además, es frecuente que las empresas cubran ciertos gastos básicos —como alojamiento, comida y transporte en los campamentos mineros— durante los turnos, lo que facilita el ahorro.
Aunque el coste de la vida en Australia también es elevado, con precios altos en vivienda, comida y servicios (similares o superiores a los europeos en muchas ciudades), los salarios compensan esta diferencia. Según comparativas económicas, el salario medio en Australia puede ser más de dos veces superior al de España, incluso tras tener en cuenta el coste de vida, lo que contribuye a una mayor capacidad de ahorro para quienes gestionan bien sus ingresos.
El modelo de trabajo minero: turnos intensivos y descanso
La forma de trabajar en muchas minas australianas sigue el esquema conocido como FIFO (Fly-In, Fly-Out), que implica trabajar en lugares remotos durante dos o cuatro semanas con largas jornadas diarias y luego tener una o dos semanas libres para descansar, viajar o dedicar tiempo a actividades personales. Este modelo permite concentrar la actividad laboral en periodos intensivos, y muchos trabajadores aprovechan las semanas de descanso para explorar el país o dedicarse al ocio sin gastos laborales continuos.
En el caso de Miguel, su experiencia fue precisamente esa: trabajar dos semanas seguidas y descansar otras dos, lo que en total sumó seis meses en los que combinó ingresos elevados con tiempo libre y viajes dentro de Australia. Gracias a este ritmo y a los ingresos mineros, pudo ahorrar una cantidad destacada sin renunciar a disfrutar de experiencias (como surfear, bucear o visitar destinos cercanos) durante su estancia.
Por qué muchos españoles emigran a Australia
La historia de Miguel no es aislada. Muchos jóvenes españoles emigran a países como Australia porque allí pueden acceder a empleos con salarios mucho más altos que en España, donde el mercado laboral ofrece sueldos más bajos y, en muchos casos, poca posibilidad de ahorrar tras cubrir gastos básicos. El contraste entre salarios y coste de vida genera un incentivo fuerte para buscar oportunidades en economías con alta demanda laboral y remuneraciones más atractivas, como es el caso de la minería en Australia.
En definitiva, trabajar en una mina australiana puede ser duro, pero la combinación de altos ingresos, turnos intensivos y periodos de descanso ofrece a muchos la oportunidad de ahorrar rápidamente y mejorar su situación económica en comparación con lo que podrían lograr en España.
