Tomar apuntes es una de las habilidades más valiosas para aprender y aprobar exámenes, pero no todos lo hacen de manera eficaz. El profesor Miguel Diéguez propone una estrategia concreta: usar un código de colores al tomar apuntes para organizar ideas, destacar conceptos clave y facilitar el repaso. Esta técnica, respaldada por investigaciones sobre aprendizaje visual y memoria, puede marcar la diferencia entre memorizar información de forma pasiva o entenderla y retenerla activamente.

Un proceso eficaz de tomar apuntes

Tomar apuntes no consiste solo en copiar palabra por palabra lo que dice un profesor o un libro. El objetivo es capturar la idea principal y organizarla de tal manera que puedas recuperarla con facilidad. Un proceso correcto suele incluir:

  • Escuchar o leer activamente, identificando los puntos más relevantes.

  • Resumir con tus propias palabras lo que has entendido.

  • Estructurar la información en secciones, títulos y subtítulos.

  • Relacionar conceptos mediante esquemas, flechas o mapas mentales.

Los beneficios de un buen método de apuntes son claros: facilita el repaso previo al examen, mejora la comprensión profunda de los temas, reduce la ansiedad al estudiar y ayuda a fijar la información en la memoria a largo plazo.

Subrayadores en una papelería. EP

Errores comunes al tomar apuntes

Pese a su importancia, muchos estudiantes cometen errores que limitan la utilidad de sus apuntes:

  • Copiar sin procesar: escribir literalmente lo que ves o escuchas sin entenderlo. Esto lleva a notas extensas pero poco útiles.

  • Falta de jerarquía: no distinguir entre ideas principales y detalles secundarios puede crear apuntes confusos.

  • No revisar los apuntes: tomar notas y olvidarse de ellas hasta la noche antes del examen.

  • Ausencia de conexión visual: no usar esquemas, dibujos o códigos que ayuden a recordar.

Estos errores dificultan el estudio y aumentan el tiempo necesario para prepararse para un examen.

¿Por qué usar un código de colores?

Según Miguel Diéguez, la organización visual es clave para mejorar la memoria y facilitar la comprensión. Su propuesta consiste en asignar colores específicos a diferentes tipos de información. Por ejemplo:

  • Amarillo: conceptos clave o definiciones importantes.

  • Verde: ejemplos que ayudan a entender un concepto.

  • Azul: fechas, cifras y datos concretos.

  • Rojo: aspectos que requieren atención especial o que suelen caer en exámenes.

  • Naranja: relaciones entre ideas o conceptos que se conectan.

Este código no solo hace que tus apuntes sean más atractivos, sino que tu cerebro los procesa de manera diferente. La memoria visual se activa cuando hay estímulos coloridos y estructurados, y esto facilita la recuperación de información durante el examen.

Para Diéguez, un buen código de colores sirve como atajo mental: cuando estás repasando, tu mente asocia ideas con colores, y esa asociación actúa como pista para recordar el contenido completo. Esta técnica ayuda a convertir el estudio de memoria mecánica en un aprendizaje significativo.

Cómo implementarlo

  • Elige un número limitado de colores y sé consistente.

  • Define una leyenda al inicio de tus apuntes para recordar qué significa cada color.

  • Aplica el código conforme tomas notas, no solo al repasar; así tu proceso de comprensión activa empieza desde el principio.

  • Usa colores para resaltar patrones, conexiones y jerarquías, no solo palabras sueltas.

En resumen, tomar apuntes con un código de colores bien definido no es solo una cuestión estética: es una herramienta estratégica que mejora la comprensión, aumenta la retención de información y, como dice Miguel Diéguez, puede ser una de las claves para aprobar exámenes con mayor eficacia y menos estrés.