Pocas saben que la ley laboral permite a las madres acumular parte de su permiso de lactancia para disponer de días completos libres. Este derecho, recogido en el Estatuto de los Trabajadores, permite transformar la hora diaria de lactancia en días enteros de descanso, facilitando la conciliación entre la vida laboral y familiar. Sin embargo, muchas mujeres no conocen esta posibilidad y siguen utilizando solo la hora diaria que legalmente les corresponde.
El permiso por lactancia permite a la madre trabajadora ausentarse del trabajo una hora al día hasta que el bebé cumple nueve meses. Esta hora puede disfrutarse dividida en dos fracciones, al inicio y al final de la jornada, o bien acumularse para disfrutar de días completos libres según las necesidades de la trabajadora y el acuerdo con la empresa. Esta flexibilidad está diseñada para que la lactancia no afecte al rendimiento laboral ni suponga un problema económico para la madre.
Cómo funciona la acumulación de horas en días libres
Para acumular el permiso de lactancia, la madre debe coordinarse con la empresa y planificar la distribución de las horas. Por ejemplo, si acumulamos una hora diraria, durante dos semanas de trabajo de cinco días, habremos acumulado lo suficiente como para no trabajar, ya que tendremos una bolsa de horas de unas 10, lo que supera una jornada laboral normal.
La normativa establece que este permiso es retribuido y protegido por ley, por lo que la empresa no puede negarse a su disfrute siempre que se haga de manera coordinada y respetando los plazos de notificación. La acumulación de horas en días completos es especialmente útil para madres con jornadas largas o horarios complicados, ya que les permite concentrar el tiempo de descanso en días completos que aprovechan mejor que esa única hora del día.
Por qué conviene aprovecharlo
Aprovechar esta posibilidad puede marcar la diferencia en la conciliación de la vida laboral y familiar. Las madres que acumulan las horas de lactancia en días completos ganan tiempo para atender al bebé, realizar gestiones familiares o simplemente descansar, sin que esto afecte su salario. Además, permite organizar la jornada laboral de forma más flexible, adaptándose a las necesidades del hogar y del trabajo.
Así pues, si eres madre trabajadora con un hijo menor de nueve meses, conviene revisar tu derecho al permiso por lactancia y plantear a la empresa la posibilidad de acumular horas en días completos. Es un beneficio legal que pocas mujeres aprovechan, pero que puede mejorar significativamente la conciliación y ofrecer un respiro real en la rutina diaria.
