Cada vez más jubilados españoles están mirando hacia el extranjero para pasar su retiro. El motivo principal es económico: el coste de vida en algunos países permite vivir con una pensión mucho más ajustada que en España. Uno de esos destinos es Tailandia, donde muchos pensionistas aseguran que el mismo dinero rinde mucho más.
Ese es el caso de Javier, un jubilado español que decidió trasladarse al país asiático tras años preocupado por llegar a fin de mes. Según explica, su experiencia demuestra que con una pensión modesta se puede mantener un nivel de vida que en España sería prácticamente imposible con ese nivel de ingresos de forma mensual.
Un coste de vida mucho más bajo
Javier asegura que con unos 1.000 euros al mes puede vivir una pareja sin grandes dificultades. La clave está en el coste de la vivienda, la alimentación y algunos servicios básicos, que en Tailandia resultan mucho más baratos que en España y que acaban marcando un cambio radical en la forma de vivir.
El jubilado explica que el alquiler de un apartamento puede situarse en cifras muy inferiores a las de muchas ciudades españolas. A eso se suma que comer fuera, utilizar transporte o realizar compras cotidianas supone un gasto bastante reducido. Por ese motivo, muchos pensionistas europeos ven en este tipo de destinos una oportunidad para estirar su pensión y mantener una calidad de vida que sería más complicada en un país como España, con los precios que se están moviendo hoy en día.
Un fenómeno cada vez más frecuente entre jubilados
El caso de Javier no es aislado. En los últimos años ha aumentado el número de jubilados que deciden trasladarse a países con menor coste de vida para aprovechar mejor su pensión. Destinos como Tailandia, Portugal, México o algunos países del sudeste asiático se han convertido en lugares habituales para quienes buscan tranquilidad y gastos más bajos.
Aun así, quienes toman esta decisión también deben tener en cuenta otros factores importantes, como el acceso al sistema sanitario, la distancia con la familia o los requisitos legales para residir en el país. En cualquier caso, el testimonio de Javier refleja una realidad que cada vez comentan más pensionistas, que mientras en España una pensión de 1.000 euros puede resultar muy ajustada, en otros países puede ser suficiente para vivir con mayor tranquilidad durante la jubilación.
