Muchas personas en relaciones amorosas desean que su pareja adivine sus pensamientos o intenciones, especialmente cuando hay frustraciones, deseos no expresados o conflictos no resueltos. Sin embargo, según el psicólogo y terapeuta de parejas Gabriel Pozuelo, esta idea es una ilusión que puede dañar más que ayudar. En uno de sus consejos más compartidos, Pozuelo afirma: “Si tu pareja te leyera la mente saldría corriendo al instante”, una manera irónica de resaltar que no podemos esperar que la otra persona conozca lo que pensamos sin que lo expresemos claramente.

La frase subraya un concepto fundamental en la psicología de pareja: la mente humana es compleja y privada, y nadie puede realmente “leer los pensamientos” de otra persona con precisión. Las parejas que esperan que su media naranja adivine lo que sienten o quieren a menudo acumulan frustraciones, malentendidos y resentimientos, porque las suposiciones no siempre coinciden con la realidad interna del otro.

Pareja de novios

Los entresijos de la mente y la comunicación en pareja

La mente humana está llena de matices: pensamientos no expresados, emociones contradictorias, inseguridades personales y expectativas no verbalizadas. En el contexto de una relación, esto puede llevar a varios problemas:

Expectativas no expresadas: Cuando uno de los miembros asume que el otro sabe lo que siente o necesita, se abren las puertas a decepciones silenciosas. Pozuelo destaca que esta expectativa pone una carga injusta en la pareja y evita la comunicación abierta y sincera.

Malentendidos frecuentes: Una pareja que no se comunica abiertamente termina interpretando gestos, silencios o actitudes de manera subjetiva, lo que puede crear conflictos innecesarios. Sin palabras claras, los pensamientos se convierten en suposiciones, y las suposiciones en malentendidos.

Conflictos por impulsos no expresados: Pozuelo también recuerda que discutir no es necesariamente señal de que algo vaya mal, sino que puede ser una forma imperfecta de poner sobre la mesa lo que preocupa a cada uno. Allí donde se evita el diálogo, los acontecimientos se pueden acumular en silencio, generando explosiones emocionales posteriores que parecen desproporcionadas.

La importancia de la comunicación en el crecimiento personal

Para él, el verdadero reto dentro de una relación no es adivinar lo que el otro piensa, sino ser capaz de expresar nuestros pensamientos, deseos y frustraciones de manera clara y respetuosa. Parte del crecimiento emocional en pareja implica aceptar que la comunicación requiere esfuerzo activo y voluntad de mostrarse vulnerable, en lugar de esperar que los demás adivinen lo que llevamos dentro.

Pozuelo va más allá de la broma: recalca que muchas tensiones se originan cuando uno de los miembros espera telepatía emocional en lugar de diálogo real. Las relaciones saludables —explica— se construyen sobre la base de la expresión, la escucha activa y la empatía, no sobre la esperanza de lectura mental.

En definitiva, al decir que “si tu pareja te leyera la mente saldría corriendo”, Pozuelo nos recuerda que ninguna relación puede sostenerse sobre suposiciones internas no expresadas. La intimidad verdadera no es adivinar pensamientos, sino compartirlos conscientemente, permitiendo que cada miembro se sienta escuchado, comprendido y respetado.