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Yan Diomande se ha convertido en una de las grandes apuestas del Real Madrid para la próxima temporada, pero su nombre también pasó por los despachos del Barça. El extremo marfileño fue seguido por la dirección deportiva azulgrana durante meses, aunque los informes internos no terminaron de recomendar una inversión tan elevada por un futbolista todavía en plena fase de crecimiento.

El problema no era únicamente su talento, que nadie discutía, sino la relación entre precio, experiencia y riesgo. En el Barça entendían que pagar una cifra superior a los 100 millones obligaba a tener una seguridad casi absoluta sobre su impacto inmediato. Los análisis recibidos no fueron tan contundentes y Flick acabó aceptando que existían otras prioridades para reforzar la plantilla con nombres más consolidados.

El Barça no vio claro pagar una fortuna por Diomande

Diomande había llamado la atención por su capacidad para desbordar, su potencia en carrera y la facilidad para jugar en ambos perfiles del ataque. Su Mundial terminó de disparar su valoración y convirtió al joven marfileño en uno de los nombres más codiciados del mercado. Sin embargo, precisamente esa explosión provocó que el precio creciera hasta niveles que el Barça consideraba excesivos.

Yan Diomande

Flick valoraba su potencial, pero los informes que recibió desde el área deportiva no acabaron de justificar semejante desembolso. El técnico alemán entendió que asumir una operación de ese tamaño podía condicionar el resto del mercado y prefirió priorizar futbolistas con un encaje más claro o necesidades más urgentes dentro del equipo.

El Real Madrid sí ha decidido asumir el riesgo

En Madrid, en cambio, la lectura ha sido diferente. El club blanco ha apostado fuerte por Diomande y está dispuesto a convertirlo en una de las grandes inversiones del verano. Su edad, margen de mejora y capacidad para desequilibrar han pesado más que las dudas sobre el coste, y el jugador está llamado a tener protagonismo inmediato en el nuevo proyecto.

Para el Barça queda ahora una sensación incómoda. Y es que, si Diomande explota en Madrid, será inevitable recordar que estuvo sobre la mesa y que los informes internos no terminaron de recomendar su fichaje. Flick aceptó aquella conclusión porque el precio parecía demasiado alto para el nivel de certeza existente. El Real Madrid ha tomado la decisión contraria y ha asumido el riesgo. El tiempo dirá quién acertó, pero el marfileño ya aparece como uno de los nombres llamados a marcar la próxima temporada en España.