El Real Madrid sigue compitiendo por títulos, pero en el día a día de Chamartín comienzan a surgir más y más probemas internos que marcan al vestuario. Xabi Alonso ha dejado claro que el talento, por sí solo, no garantiza minutos en su equipo. En este contexto, uno de los nombres propios es el de Franco Mastantuono, empieza a ver cómo su situación se complica por momentos.

El argentino llegó con la etiqueta de promesa y durante sus primeros partidos parecía contar con la plena confianza del cuerpo técnico. Sin embargo, su protagonismo se ha reducido de forma drástica. En la Supercopa de España, ante el Atlético de Madrid, apenas tuvo minutos, una señal clara de que algo no está convenciendo a su entrenador.

La Supercopa enciende todas las alarmas

Xabi Alonso considera que Mastantuono no está ofreciendo el nivel de implicación y trabajo que exige el Real Madrid. No se trata solo de rendimiento con balón, sino de actitud, intensidad defensiva y compromiso en los entrenamientos. Aspectos que el técnico vasco considera innegociables, incluso para los jugadores con mayor proyección. En el club recuerdan el precedente de Endrick. El brasileño también llegó rodeado de expectativas, pero Xabi Alonso no dudó en sentarlo cuando entendió que no estaba preparado para competir al máximo nivel.

Franco Mastantuono
Franco Mastantuono

Mastantuono, por el momento, no ha logrado revertir esa percepción. Desde el cuerpo técnico entienden que tiene condiciones extraordinarias, pero también creen que se ha relajado, confiando en exceso en su talento natural y dando poco trabajo en el día a día. Esa sensación ha sido determinante para que su rol se haya reducido de forma tan ostensible.

Ultimátum desde el banquillo

Según fuentes cercanas, Xabi Alonso ya ha hablado con el futbolista. El mensaje es que si no hay un cambio inmediato de actitud, Mastantuono quedará fuera de la rotación. No habrá minutos  de ningún tipo si no comenza a trabajar de verdad. El entrenador quiere construir un vestuario competitivo, donde todos empujen en la misma dirección.  Para Xabi, la meritocracia es la base del proyecto y cualquier excepción puede romper el equilibrio del grupo. 

En el Real Madrid asumen que la pelota está ahora en el tejado de Mastantuono. O responde sobre el césped y en el trabajo diario, o su futuro inmediato pasará por el banquillo e incluso por una salida en forma de cesión. El talento está ahí, pero Xabi Alonso ya ha dejado claro que, sin actitud, no habrá sitio para nadie.