El Real Madrid llega a la final de la Supercopa de España envuelto en un clima de tensión que no gust a nadie. El foco ya no está solo en el rival, sino en un debate que ha estallado dentro del vestuario y que tiene a Vinicius como protagonista. Su actitud ha generado un malestar creciente entre varios pesos pesados del equipo, hasta el punto de que algunos han pedido una reacción a Xabi Alonso.

El brasileño volvió a ser protagonista ante el Atlético de Madrid, pero no precisamente por su fútbol. Su enfrentamiento con Diego Simeone y su desconexión constante del juego han sido la gota que ha colmado el vaso. En el vestuario consideran que Vinicius está más pendiente de las provocaciones y de las polémicas externas que de ayudar al equipo.

El vestuario pierde la paciencia con Vinicius

Los jugadores importantes entienden que el talento de Vinicius es indiscutible, pero creen que su comportamiento está perjudicando al colectivo en los momentos clave. Se le acusa de perder la concentración y de salirse de los partidos por su estado emocional inestable. Entre los futbolistas que han alzado la voz destaca Jude Bellingham, que junto a otros líderes del vestuario ha trasladado a Xabi Alonso la necesidad de enviar un mensaje. Consideran que jugar una final exige máxima implicación y que nadie puede estar por encima del grupo.

Vinicius Xabi Alonso Real Madrid EFE
Vinicius Xabi Alonso Real Madrid EFE

La propuesta es la de dejar a Vinicius fuera del once en la final de la Supercopa como castigo. En el vestuario creen que solo así el brasileño entenderá que su actitud tiene consecuencias y que el escudo está por encima de cualquier individualidad.

Xabi Alonso, ante una decisión límite

Para Xabi Alonso, la situación no es sencilla. Prescindir de Vinicius en una final es una decisión de enorme calado. Sin embargo, también es consciente de que la gestión del vestuario es clave para su proyecto y que mirar hacia otro lado puede debilitar su autoridad. El técnico valora la petición de sus jugadores, que no nace de un conflicto personal, sino de una preocupación colectiva. En el Real Madrid entienden que el equipo necesita estabilidad emocional para competir al máximo nivel y que Vinicius debe reencontrarse con su mejor versión desde la serenidad y el compromiso.

Si Xabi Alonso decide castigar a Vinicius, el mensaje será claro, porque nadie es intocable. Si juega, la presión sobre el brasileño será máxima y cualquier gesto volverá a ser examinado con lupa. De este modo, el Real Madrid afronta una final cargada de tensión interna. No solo está en juego un título, sino el equilibrio de un vestuario que empieza a exigir responsabilidad a sus estrellas. La pelota, ahora, está en el tejado de Xabi Alonso.